Sant'Alvise y los pequeños Carpaccio

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Delante tienes una iglesia de ladrillo, sencilla, casi monacal, con una estatua del santo sobre el portal y un campo amplio donde a veces solo se oye a las gaviotas. Estás en el borde norte de Venecia: unos pasos más y empieza la laguna abierta.

Key Facts

PlaceSant'Alvise y los pequeños Carpaccio
AddressCampo di Sant'Alvise, Cannaregio, 30121 Venezia VE, Italy
Geo Coordinates45.44730, 12.32910
Part of WalkVenecia judía y secreta: el Gueto y los rincones de Cannaregio
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Delante tienes una iglesia de ladrillo, sencilla, casi monacal, con una estatua del santo sobre el portal y un campo amplio donde a veces solo se oye a las gaviotas. Estás en el borde norte de Venecia: unos pasos más y empieza la laguna abierta.

Sant'Alvise es el nombre veneciano de san Luis de Tolosa. Cuenta la tradición que en 1388 una noble, Antonia Venier, vio en sueños al santo, que le pedía una iglesia y un convento en este rincón. Y ella lo construyó. Durante siglos fue un convento de monjas de clausura, y dentro todavía cuelga el barco, una tribuna con celosías desde la que las religiosas seguían la misa sin ser vistas.

Pero el asombro está en las paredes. Giambattista Tiepolo pintó aquí, hacia 1740, una Subida al Calvario enorme, con Cristo caído bajo la cruz entre soldados, caballos y estandartes, y dos lienzos más con escenas de la Pasión. Es Tiepolo antes de la fama internacional, antes de los palacios de media Europa, y ya pinta como quien dirige una ópera.

Y luego está la historia de los baby Carpaccios. En el siglo diecinueve, el crítico inglés John Ruskin, autor de Las piedras de Venecia y enamorado de cada piedra de esta ciudad, se encaprichó de ocho pequeñas tablas de escenas bíblicas que se conservan aquí, ingenuas y llenas de detalles, y decidió que eran obra de Vittore Carpaccio... cuando era niño. Los estudiosos de hoy se las atribuyen a otro pintor, pero el apodo de Ruskin se quedó pegado a ellas para siempre.

Este es el Cannaregio que casi nadie visita: ropa tendida, barcas amarradas, el olor de la laguna cuando cambia la marea. Camina ahora hacia el este, siguiendo el agua por la Fondamenta della Sensa y luego hacia el norte, hasta una fachada gótica de ladrillo rojo con una fila de apóstoles en lo alto.

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