Madonna dell'Orto, la iglesia de Tintoretto
Why is it significant?
Frente a ti se levanta una de las fachadas góticas más hermosas de Venecia: ladrillo rojo, mármol blanco, un gran rosetón y, en lo alto, una procesión de apóstoles de piedra en sus hornacinas. Al lado, un campanile con una cúpula en forma de cebolla, casi oriental.
Key Facts
| Place | Madonna dell'Orto, la iglesia de Tintoretto |
|---|---|
| Address | Campo della Madonna dell'Orto, Cannaregio, 30121 Venezia VE, Italy |
| Geo Coordinates | 45.44650, 12.33260 |
| Part of Walk | Venecia judía y secreta: el Gueto y los rincones de Cannaregio |
| Generated | Generated |
Frente a ti se levanta una de las fachadas góticas más hermosas de Venecia: ladrillo rojo, mármol blanco, un gran rosetón y, en lo alto, una procesión de apóstoles de piedra en sus hornacinas. Al lado, un campanile con una cúpula en forma de cebolla, casi oriental.
La iglesia nació en el siglo catorce dedicada a san Cristóbal, el patrón de los barqueros. Pero la tradición cuenta que en un huerto cercano, un orto, apareció una estatua de la Virgen a la que pronto se atribuyeron milagros. La estatua se trajo a la iglesia, los fieles empezaron a llegar en masa y el nombre cambió para siempre: la Virgen del Huerto.
Este fue el templo de Jacopo Robusti, Tintoretto, que vivía a dos pasos. En el presbiterio pintó dos lienzos de unos catorce metros de alto, el Juicio Final y la Adoración del becerro de oro, tan inmensos que tienes que echar la cabeza atrás para abarcarlos. Se cuenta que se ofreció a pintarlos casi por el coste de los materiales, solo para tener esas paredes. Y en un lateral está su Presentación de la Virgen, con una escalinata que parece moverse.
Tintoretto murió en 1594 y está enterrado aquí, en una capilla junto al altar mayor, con su hija Marietta, que pintaba a su lado y murió joven, y con su hijo Domenico. La iglesia guardaba también una Virgen con el Niño de Giovanni Bellini. En 1993 la robaron, y nunca se ha recuperado.
Fíjate en el silencio de este campo, adoquinado con espiga de ladrillo, uno de los pocos que lo conservan. Aquí no hay tiendas de recuerdos, solo un pintor que sigue mandando en sus paredes cuatro siglos después. Cruza el puente que tienes al sur: al otro lado te esperan tres hombres de piedra con turbante... y la casa donde vivía Tintoretto.