Campo Sant'Aponal: un papa fugitivo, una fuga de amor y el origen del bacaro

Why is it significant?

Llegas a un campo pequeño, rodeado de casas altas, con una iglesia de fachada gótica que lleva mucho tiempo sin culto. Sant'Aponal es el nombre veneciano de san Apolinar, y aunque a primera vista este rincón no tenga nada especial, por aquí pasaron un papa fugitivo y una novia escapada.

Key Facts

PlaceCampo Sant'Aponal: un papa fugitivo, una fuga de amor y el origen del bacaro
AddressCampo Sant'Aponal, San Polo, 30125 Venezia VE, Italy
Geo Coordinates45.43790, 12.33230
Part of WalkVenecia de bacaro en bacaro: mercado de Rialto, cicchetti y ombre
GeneratedGenerated

Open the walk

Llegas a un campo pequeño, rodeado de casas altas, con una iglesia de fachada gótica que lleva mucho tiempo sin culto. Sant'Aponal es el nombre veneciano de san Apolinar, y aunque a primera vista este rincón no tenga nada especial, por aquí pasaron un papa fugitivo y una novia escapada.

Muy cerca del campo, bajo un sotoportego, una inscripción recuerda que en 1177 el papa Alejandro III, huyendo del emperador Federico Barbarroja, habría pasado su primera noche en Venecia durmiendo aquí, al raso, sin que nadie supiera quién era. Poco después, Venecia acogió la paz entre el papa y el emperador. La lápida todavía promete indulgencia a quien rece un padrenuestro y un avemaría en el lugar.

En 1563, de un palacio de esta parroquia, se escapó una noche una muchacha de quince años, Bianca Cappello, hija de una familia poderosa, con un joven empleado de banca florentino. La República la condenó. Pero años después ella acabó en Florencia como gran duquesa de Toscana, y Venecia, entonces, la perdonó a toda prisa y la proclamó hija de la República.

Volvamos a la mesa. ¿Por qué un bar de vinos se llama bacaro? La historia que más se cuenta habla de unos gondoleros que, a finales del siglo XIX, probaron un vino del sur de Italia y exclamaron en dialecto que era un vino de bàcaro, de fiesta, digno de Baco. Sea verdad o no, la palabra se quedó. Y cicchetto vendría del latín ciccum, una cosa pequeña y de poco valor... aunque en Venecia nadie le da poco valor a un buen bocado.

La regla de oro del bacaro es sencilla: un vasito, uno o dos bocados, y adelante, sin echar raíces. Ahora te espera el tramo más largo del paseo. Cruza el gran Campo San Polo y sigue hacia el oeste, por calles cada vez más tranquilas, hasta el Ponte del Cristo, sobre el Rio Marin. Son unos diez minutos a buen paso.

Nearby stories