Pabellón Real
Why is it significant?
Ahora tienes delante el más pequeño de los tres palacios y quizá el más fino: el Pabellón Real, con su crestería, sus pináculos y sus ventanas que parecen encaje de piedra. Es gótico, pero gótico del siglo XX, un gótico de Exposición.
Key Facts
| Place | Pabellón Real |
|---|---|
| Address | Plaza de América s/n, 41013 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.37200, -5.98630 |
| Part of Walk | Sevilla en flor: el Parque de María Luisa y la Exposición de 1929 |
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Ahora tienes delante el más pequeño de los tres palacios y quizá el más fino: el Pabellón Real, con su crestería, sus pináculos y sus ventanas que parecen encaje de piedra. Es gótico, pero gótico del siglo XX, un gótico de Exposición.
Aníbal González eligió para él el estilo isabelino, el de la época de los Reyes Católicos, el mismo de los grandes edificios de finales del siglo XV. No es casualidad. Para un pabellón destinado a la Corona en una Exposición dedicada a América, nada era más simbólico que el estilo de la reina que firmó las capitulaciones con Colón.
Esa es la idea que flotaba en toda la Exposición: presentar la historia común de España y América como una gran familia. Es una mirada que hoy se discute, porque cuenta la conquista desde un solo lado y deja fuera mucho dolor. Pero en 1929, para una España que había perdido sus últimas colonias treinta años antes, era una manera de seguir sintiéndose importante en el mundo.
Fíjate en los detalles de la cerámica y del ladrillo, porque aquí se ve la gran apuesta de Aníbal González: recuperar los oficios de Sevilla. Para la Exposición trabajaron cientos de ceramistas, herreros, carpinteros y canteros, muchos de ellos de Triana, y no pocos talleres trabajaron durante años para la Exposición. Sin ellos, este pabellón sería una maqueta de cartón piedra.
Desde aquí ves toda la plaza de punta a punta, con el pabellón renacentista a un lado y el mudéjar al otro, como un tribunal de tres estilos. Y si cierras los ojos, casi oyes las bandas de música de 1929. Al otro lado del parque asoma la Plaza de España, también de Aníbal González, pero ese gran semicírculo merece un paseo propio y hoy solo lo saludamos de lejos. Cruza ahora la plaza hacia el palacio de ladrillo y azulejos con arcos de herradura, el más sevillano de los tres.