Isleta de los Patos
Why is it significant?
Acércate a la orilla del estanque y mira la isleta del centro, con su pabellón pequeño y sus árboles inclinados sobre el agua. Alrededor, patos y, a veces, algún cisne nadando con esa dignidad de quien sabe que el parque es suyo.
Key Facts
| Place | Isleta de los Patos |
|---|---|
| Address | Parque de María Luisa, Avenida de Pizarro, 41013 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.37470, -5.98890 |
| Part of Walk | Sevilla en flor: el Parque de María Luisa y la Exposición de 1929 |
| Generated | Generated |
Acércate a la orilla del estanque y mira la isleta del centro, con su pabellón pequeño y sus árboles inclinados sobre el agua. Alrededor, patos y, a veces, algún cisne nadando con esa dignidad de quien sabe que el parque es suyo.
Es la Isleta de los Patos, y probablemente el lugar del parque con más recuerdos por metro cuadrado. Aquí han tirado migas de pan varias generaciones de niños sevillanos, aquí se han hecho fotos de comunión y de boda, y aquí se han dado más de un primer beso. Pregúntale a cualquier sevillano por el parque y te hablará de los patos antes que de los pabellones.
Pero fíjate en cómo está pensado. Un estanque con una isla en medio es una idea muy antigua de los jardines: un paraíso dentro del paraíso, un lugar al que no se llega del todo. Forestier jugó con eso por todo el parque: estanques, canales, surtidores, y siempre el agua moviéndose, porque en Sevilla en verano el agua no es decoración, es supervivencia.
Este parque, además, es un pulmón de verdad. En los días de julio en que el termómetro pasa de cuarenta grados, aquí dentro se notan unos grados menos, y los árboles centenarios dan la sombra que falta en media ciudad. Cuidarlos no es fácil: algunos ejemplares han caído con los años por la edad o por las tormentas, y el parque se replanta poco a poco. Es un jardín vivo, y por eso cambia.
Busca un banco a la sombra, aunque sea un minuto. Si te fijas, oirás a la vez el agua, los pájaros y, a lo lejos, el trote de algún coche de caballos camino de la Plaza de España. Así suena el parque. Ahora sube hacia el norte por los paseos, hasta una glorieta con unas figuras de mármol sentadas en círculo. Allí te espera un poeta.