La iglesia de madera de San Miguel Arcángel

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Entre los árboles del jardín Kinský aparece algo que no encaja con el resto de Praga: una iglesia entera de madera oscura, con tejados escalonados de tablillas y una torre puntiaguda que parece salida de un cuento de los Cárpatos. Ni ladrillo, ni estuco, ni mármol.

Key Facts

PlaceLa iglesia de madera de San Miguel Arcángel
AddressKinského zahrada, 150 00 Praha 5-Smíchov, Czechia
Geo Coordinates50.07840, 14.39840
Part of WalkLa Praga escondida: Petřín, Strahov y la Loreta
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Entre los árboles del jardín Kinský aparece algo que no encaja con el resto de Praga: una iglesia entera de madera oscura, con tejados escalonados de tablillas y una torre puntiaguda que parece salida de un cuento de los Cárpatos. Ni ladrillo, ni estuco, ni mármol. Solo troncos, sombra y olor a bosque.

Y es que no nació aquí. Es la iglesia de San Miguel Arcángel, levantada hace unos tres siglos en Velké Loučky, una aldea de la Rutenia subcarpática, en lo que hoy es Ucrania. Entre las dos guerras mundiales aquella región formaba parte de Checoslovaquia. Cuando la aldea se quedó con una iglesia nueva, la vieja fue desmontada pieza a pieza, trasladada hasta Praga y vuelta a montar en esta ladera en 1929.

Para la capital era un gesto sentimental y político a la vez: traer al corazón del país un pedazo de su extremo oriental, de aquella república joven que se estiraba desde los bosques de Bohemia hasta las montañas de los Cárpatos. Esa república no duró. En 1939 Hungría ocupó la región, después de la guerra pasó a la Unión Soviética, y hoy pertenece a Ucrania. La iglesia se quedó aquí, como una fotografía de un país que ya no existe.

El 28 de octubre de 2020, precisamente el día de la fiesta nacional checa, un incendio devoró buena parte de ella. Para muchos praguenses fue un golpe extraño y personal: ver arder una madera que había sobrevivido a guerras, fronteras movedizas y un viaje de cientos de kilómetros. Desde entonces se ha trabajado con paciencia de carpintero para devolverle su forma, con técnicas tradicionales.

Cuando la mires, fíjate en cómo los tejados caen en cascada, uno sobre otro, para que la nieve resbale. Es arquitectura pensada para inviernos de montaña, plantada en un parque urbano. Ahora sube de nuevo hacia el norte, otra vez dentro del recinto de Petřín, rumbo a la cumbre. Busca unas cúpulas blancas entre los rosales.

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