U Fleků: quinientos años de cerveza negra
Why is it significant?
Ponte frente al gran reloj que cuelga sobre la calle Křemencova y mira la fachada larga, con el nombre U Fleků en letras antiguas. Dentro hay salones con vigas de madera, un patio con castaños y mesas corridas donde nadie se sienta solo mucho tiempo. En esta casa se fabrica cerveza desde 1499.
Key Facts
| Place | U Fleků: quinientos años de cerveza negra |
|---|---|
| Address | Křemencova 1651/11, 110 00 Praha 1, Czechia |
| Geo Coordinates | 50.07890, 14.41700 |
| Part of Walk | Praga en un vaso y un plato: cerveza, tabernas y cocina checa |
| Generated | Generated |
Ponte frente al gran reloj que cuelga sobre la calle Křemencova y mira la fachada larga, con el nombre U Fleků en letras antiguas. Dentro hay salones con vigas de madera, un patio con castaños y mesas corridas donde nadie se sienta solo mucho tiempo.
En esta casa se fabrica cerveza desde 1499. Ese año la compró un cervecero llamado Vít Skřemenec, y desde entonces sus calderas apenas han dejado de trabajar: la casa presume de ser la cervecería con más años de producción continua de Europa Central. El nombre llegó mucho después, en 1762, cuando la adquirió Jakub Flekovský. Los praguenses empezaron a decir simplemente: vamos a casa de los Flek.
Aquí no te van a preguntar qué cerveza quieres, porque solo hay una: una lager oscura, casi negra, de trece grados, como se dice en checo para medir el extracto del mosto, no el alcohol. Tiene notas de caramelo y pan tostado, y se fabrica solo para estas mesas. Los camareros pasan con bandejas llenas de vasos y, en cuanto el tuyo baja, aparece otro. A veces llegan también con chupitos de licor de hierbas que nadie ha pedido... y que, ojo, sí que se cobran.
Para acompañar, la cocina de taberna checa: utopenci, que significa ahogados, salchichas en vinagre con cebolla; hermelín en aceite, un queso de corteza blanca marinado con pimienta y ajo; y pan de centeno con comino. Son platos pensados para dar sed, y nadie lo disimula.
En los salones del fondo hubo cabaré, música de acordeón y bailes durante generaciones, y la casa sobrevivió a guerras, a la nacionalización comunista y a la avalancha turística de los noventa. Al salir, sigue la calle Křemencova hacia el sur y gira a la izquierda: en pocos minutos llegarás a una plaza enorme que fue el mercado de ganado de un emperador.