Mercado de Náplavka: comida de calle y el mito del trdelník
Why is it significant?
Mira la fila de puestos que se estira a lo largo del muelle: quesos de cabra, panes oscuros con comino, salchichas en la parrilla, sidra, flores, y gente de Praga haciendo la compra de la semana con el perro de la correa.
Key Facts
| Place | Mercado de Náplavka: comida de calle y el mito del trdelník |
|---|---|
| Address | Rašínovo nábřeží, 128 00 Praha 2, Czechia |
| Geo Coordinates | 50.07250, 14.41380 |
| Part of Walk | Praga en un vaso y un plato: cerveza, tabernas y cocina checa |
| Generated | Generated |
Mira la fila de puestos que se estira a lo largo del muelle: quesos de cabra, panes oscuros con comino, salchichas en la parrilla, sidra, flores, y gente de Praga haciendo la compra de la semana con el perro de la correa. Los sábados por la mañana esto es el mercado de productores de Náplavka, y aquí comen los praguenses, no los folletos.
Aprovecha para desmontar un mito. En el centro habrás visto por todas partes el trdelník, una masa enrollada en un palo, asada sobre brasas y rebozada en azúcar y nueces, a veces rellena de helado. Te lo venden como dulce tradicional de Praga. No lo es. Es un dulce de la región de Skalica, hoy en Eslovaquia, con primos en Hungría y Transilvania, y en Praga se volvió omnipresente apenas en los años dos mil. En 2007 el Skalický trdelník recibió incluso la protección europea de indicación geográfica... eslovaca.
Entonces, ¿qué comer aquí? Una klobása, salchicha gruesa a la parrilla con mostaza y pan. Un langoš, masa frita con ajo, queso y kétchup... de origen húngaro, eso sí, pero adoptado sin complejos. O un smažený sýr, queso empanado y frito con salsa tártara, el plato con el que crecieron generaciones de estudiantes checos.
Y busca un chlebíček, el bocadillo abierto checo: pan blanco con ensalada de patata, jamón, huevo, pepinillo y queso, todo colocado con precisión de joyero. La tradición lo atribuye a Jan Paukert, un charcutero de la cercana avenida Národní, hacia principios del siglo veinte. En cualquier celebración checa, de una boda a una despedida en la oficina, aparece una bandeja de chlebíčky.
Compra algo, siéntate en el borde del muelle y mira los barcos. Cuando termines, sigue río arriba por el mismo muelle, pasa bajo el puente del ferrocarril y busca una casita solitaria con tejado alto, al pie de la roca de Vyšehrad.