Fontaine Saint-Michel: la puerta del Barrio Latino
Why is it significant?
Tienes delante una fuente que ocupa la fachada entera de un edificio: arriba, el arcángel San Miguel, con las alas abiertas, aplasta al demonio; abajo, dos dragones escupen agua en una pila de piedra.
Key Facts
| Place | Fontaine Saint-Michel: la puerta del Barrio Latino |
|---|---|
| Address | Place Saint-Michel, 75006 Paris, France |
| Geo Coordinates | 48.85330, 2.34360 |
| Audio Duration | ~2 min |
| Part of Walk | El Barrio Latino de París: de Saint-Michel al Panteón, la ciudad de los escritores |
| Generated | Generated |
Tienes delante una fuente que ocupa la fachada entera de un edificio: arriba, el arcángel San Miguel, con las alas abiertas, aplasta al demonio; abajo, dos dragones escupen agua en una pila de piedra. Es el punto de encuentro clásico del Barrio Latino, y lo más probable es que alguien a tu lado esté esperando a alguien. La fuente se construyó entre 1858 y 1860, en plena transformación de París por el barón Haussmann, y la diseñó el arquitecto Gabriel Davioud para tapar con elegancia la esquina de un bulevar nuevo. Se cuenta que al principio se pensó en poner arriba a Napoleón, y que al final se prefirió un arcángel, bastante menos polémico. Pero esta plaza nunca ha sido tranquila. En 1871 hubo barricadas de la Comuna, y en agosto de 1944 se combatió aquí durante la liberación: unas placas recuerdan a los que cayeron. El nombre del barrio, por cierto, viene de la lengua. Desde la Edad Media, esta orilla fue el territorio de la universidad, y los estudiantes, que llegaban de toda Europa, hablaban entre ellos en latín. Durante siglos, aquí se oía latín en las calles, en las tabernas y en las peleas. Y para quien lee en español, este barrio tiene otro dueño: Julio Cortázar. Vivió en París desde 1951 hasta su muerte en 1984, y en Rayuela sus personajes vagan por estos muelles, por los puentes, por los cafés y las librerías de viejo. La novela arranca con una pregunta que muchos lectores se han hecho caminando junto al Sena: ¿encontraría a la Maga? Mira hacia el río: las cajas verdes de los buquinistas, cerradas con candado o abiertas con sus libros viejos, son el mismo decorado. Nosotros vamos a perdernos un poco, como Oliveira. Métete por la calle de la Huchette, estrecha y siempre llena, y fíjate en el callejón del Chat-qui-Pêche, del Gato que Pesca, uno de los más estrechos de París. Al final, gira a la derecha: una iglesia gótica llena de gárgolas te espera.