Hôtel de la Marine: el robo de las joyas de la Corona
Why is it significant?
Acércate a la columnata del palacio que cierra la plaza por el lado derecho: columnas corintias sobre una galería de arcos, idéntica a su gemela del otro lado de la rue Royale. Durante más de doscientos años fue un edificio de funcionarios cerrado a cal y canto.
Key Facts
| Place | Hôtel de la Marine: el robo de las joyas de la Corona |
|---|---|
| Address | 2 Place de la Concorde, 75008 Paris, France |
| Geo Coordinates | 48.86690, 2.32350 |
| Part of Walk | París imperial: del Arco del Triunfo a la Place Vendôme por los Campos Elíseos |
| Generated | Generated |
Acércate a la columnata del palacio que cierra la plaza por el lado derecho: columnas corintias sobre una galería de arcos, idéntica a su gemela del otro lado de la rue Royale. Durante más de doscientos años fue un edificio de funcionarios cerrado a cal y canto. Desde 2021 cualquiera puede entrar y asomarse a la logia que domina la plaza.
Gabriel lo levantó a partir de 1757 para el Guardamuebles de la Corona: el gran almacén donde se custodiaban muebles, tapices, armas y objetos preciosos de los palacios reales... y también las joyas de la Corona. Cuando la corte necesitaba vestir un palacio para una fiesta, de aquí salían las lámparas y los tapices. Era, en cierto modo, el trastero más lujoso del mundo.
En septiembre de 1792, en plena Revolución y con el rey ya preso, una banda de ladrones trepó por la fachada varias noches seguidas y vació las vitrinas de las joyas de la Corona, entre ellas el Regente, uno de los diamantes más célebres del mundo. Fue uno de los mayores robos de la historia. Buena parte del botín se recuperó, el Regente incluido. Otras piezas desaparecieron, y se cree que el gran diamante azul de Luis XIV reapareció años más tarde, retallado, como el famoso diamante Hope.
Con la Revolución, el edificio cambió de inquilino: desde 1789 y durante más de dos siglos fue el ministerio de la Marina. Desde sus despachos se gobernaban los puertos, la flota y las colonias, y en 1848 se firmó aquí el decreto que abolió definitivamente la esclavitud en las colonias francesas, impulsado por Victor Schœlcher. Los marinos se marcharon en 2015, y tras una restauración minuciosa los salones dorados recuperaron el aspecto del siglo dieciocho.
Sube ahora por la rue Royale, la calle que pasa entre los dos palacios gemelos. Al fondo, cerrando la perspectiva, te espera un templo griego que nunca quiso ser iglesia... y que acabó siéndolo.