Place Vendôme: la columna de los cañones y la última casa de Chopin
Why is it significant?
Entra en la plaza y deja que te envuelva: un octógono de fachadas idénticas, con arcos en la planta baja y joyerías en los escaparates, y en el centro una columna de bronce de más de cuarenta metros, envuelta en un relieve en espiral, con Napoleón vestido de emperador romano en lo alto.
Key Facts
| Place | Place Vendôme: la columna de los cañones y la última casa de Chopin |
|---|---|
| Address | Place Vendôme, 75001 Paris, France |
| Geo Coordinates | 48.86750, 2.32940 |
| Part of Walk | París imperial: del Arco del Triunfo a la Place Vendôme por los Campos Elíseos |
| Generated | Generated |
Entra en la plaza y deja que te envuelva: un octógono de fachadas idénticas, con arcos en la planta baja y joyerías en los escaparates, y en el centro una columna de bronce de más de cuarenta metros, envuelta en un relieve en espiral, con Napoleón vestido de emperador romano en lo alto. Aquí todo está calculado para impresionar.
La plaza la diseñó Jules Hardouin-Mansart, el arquitecto de Versalles, a finales del siglo diecisiete, para enmarcar una estatua ecuestre de Luis XIV. Lo curioso es cómo se hizo: primero se levantaron solo las fachadas, como un decorado de teatro, y después se vendieron los solares de detrás para que cada comprador construyera su casa a su gusto. La estatua del Rey Sol, claro, la derribó la Revolución.
Napoleón puso en su lugar esta columna, terminada en 1810. Según la tradición, su bronce salió de los cañones capturados en la campaña de Austerlitz, y el relieve que sube en espiral narra aquella guerra, imitando la columna de Trajano en Roma. En 1871, durante la Comuna, los insurrectos la derribaron como símbolo del despotismo. Se culpó al pintor Gustave Courbet, y lo condenaron a pagar la reconstrucción. Murió en el exilio, en Suiza, sin haber pagado.
Y ahora, la promesa de la parada anterior. En el número 12 de esta plaza murió Frédéric Chopin el 17 de octubre de 1849, con solo treinta y nueve años, consumido por la enfermedad. Busca la placa en la fachada. Unos portales más allá, en el número 15, abrió en 1898 el hotel Ritz, donde Coco Chanel vivió durante décadas, y adonde, según una leyenda muy querida, Hemingway llegó en agosto de 1944 para liberar el bar.
Y así se cierra el círculo. Empezaste bajo el arco que Napoleón soñó para sus soldados y terminas junto a la columna que levantó con el bronce de su gran victoria. Por el camino, una emperatriz granadina, republicanos españoles en semiorugas, un zar, una guillotina y un diamante robado. París es así: cada piedra presume, pero todas guardan un secreto. Si te quedan fuerzas, la rue de la Paix te lleva en línea recta hasta la Ópera.