Torre de Saint-Jacques: donde empezaba el Camino de Santiago
Why is it significant?
Levanta la vista hacia esa torre gótica solitaria, blanca, erizada de pináculos y gárgolas, que se alza en medio de un jardín como si alguien hubiera olvidado la iglesia a la que pertenecía. Eso es exactamente lo que pasó.
Key Facts
| Place | Torre de Saint-Jacques: donde empezaba el Camino de Santiago |
|---|---|
| Address | Square de la Tour Saint-Jacques, 39 Rue de Rivoli, 75004 Paris, France |
| Geo Coordinates | 48.85790, 2.34890 |
| Part of Walk | Notre-Dame y las dos islas: el corazón medieval de París |
| Generated | Generated |
Levanta la vista hacia esa torre gótica solitaria, blanca, erizada de pináculos y gárgolas, que se alza en medio de un jardín como si alguien hubiera olvidado la iglesia a la que pertenecía. Eso es exactamente lo que pasó. Es la torre de Saint-Jacques, y para cualquier viajero de habla hispana su nombre suena a casa: Santiago.
Fue el campanario de la iglesia de Saint-Jacques-de-la-Boucherie, Santiago de la Carnicería, la parroquia de los prósperos carniceros de París, que pagaron esta torre entre 1509 y 1523. Y de aquí, durante siglos, partieron muchos peregrinos hacia Santiago de Compostela: cruzaban el río, subían por la calle de Saint-Jacques, en la otra orilla, y tomaban el camino de Tours, una de las grandes rutas francesas hacia Galicia. Por eso la torre forma parte del patrimonio mundial de la UNESCO, dentro de los Caminos de Santiago en Francia.
La iglesia no sobrevivió a la Revolución. Se vendió como bien nacional y se derribó a finales del siglo dieciocho. La torre se salvó, y según se cuenta tuvo durante un tiempo un oficio insólito: desde lo alto se dejaba caer plomo fundido que, al enfriarse en el aire, se convertía en perdigones de caza. En el siglo diecinueve, en plena reforma de la ciudad, se restauró y se rodeó de este jardín, considerado el square más antiguo de París.
Fíjate en la estatua que hay a sus pies: es Blaise Pascal. Se dice que aquí, hacia 1648, se repitieron sus experimentos sobre el peso del aire, comparando la altura del mercurio abajo y en lo alto de la torre. Y en esta parroquia estuvo enterrado Nicolas Flamel, un escribano de finales de la Edad Media al que la leyenda convirtió en alquimista capaz de fabricar oro y de vivir para siempre. Su lápida se conserva hoy en el museo de Cluny.
En lo alto, a unos cincuenta metros, el propio Santiago vigila la ciudad, rodeado de un león, un águila y un toro, símbolos de los evangelistas. Hoy la torre también alberga instrumentos meteorológicos... un peregrino de piedra que mide el viento. Ahora baja hacia el río, cruza el muelle y camina hacia la izquierda hasta el puente de hierro de Arcole.