Puente Marie: un puente con casas y un beso
Why is it significant?
Sube al puente Marie y detente en el centro. Mira bien sus arcos: ninguno es exactamente igual a otro, y en los pilares verás unas hornacinas vacías, nichos pensados para estatuas que nunca llegaron.
Key Facts
| Place | Puente Marie: un puente con casas y un beso |
|---|---|
| Address | Pont Marie, 75004 Paris, France |
| Geo Coordinates | 48.85340, 2.35700 |
| Part of Walk | Notre-Dame y las dos islas: el corazón medieval de París |
| Generated | Generated |
Sube al puente Marie y detente en el centro. Mira bien sus arcos: ninguno es exactamente igual a otro, y en los pilares verás unas hornacinas vacías, nichos pensados para estatuas que nunca llegaron. Es uno de los puentes más antiguos de París, y lleva el nombre del hombre que inventó la isla que dejas a tu espalda.
Christophe Marie, el empresario del contrato de 1614, lo construyó entre 1614 y 1635 como parte de su acuerdo con el rey. Como casi todos los puentes de la época, se cubrió de casas: una calle entera colgada sobre el río, con tiendas abajo y viviendas arriba. Imagínalo... cruzar el Sena sin ver el agua.
En 1658, una gran crecida del Sena se llevó dos de sus arcos, con una veintena de casas y muchos de quienes vivían en ellas. Los arcos se reconstruyeron, pero en el siglo dieciocho se decidió derribar todas las casas de los puentes de París, por miedo a nuevos derrumbes y para que circularan el aire y la luz. Las del puente Marie desaparecieron a finales de ese siglo.
Los parisinos le tienen un cariño especial. Dice la tradición que si pasas por debajo en barco con la persona amada y la besas bajo el arco pidiendo un deseo, se cumplirá. Y en la orilla de la isla, hacia el este, arranca el muelle de Anjou: en el número 17, el Hôtel de Lauzun, vivió un joven Baudelaire, y allí se reunía con Théophile Gautier el llamado Club de los Hachichinos.
Desde aquí abarcas buena parte del paseo de hoy. A un lado, la isla de San Luis, la isla inventada; río abajo, detrás de los tejados, la aguja nueva de Notre-Dame, que vigila este río desde hace casi nueve siglos y ha sobrevivido a revoluciones, crecidas y al fuego. Delante, la orilla derecha y las calles del Marais. Has recorrido la isla donde nació París y la isla que París se inventó. Aquí termina nuestro paseo: gracias por caminar conmigo, y que esta ciudad te siga sorprendiendo.