Callejón de la Bolsa y salas de esgrima de Pepe Llulla

Why is it significant?

Adéntrese en el adoquinado y tranquilo Callejón de la Bolsa, históricamente conocido como Exchange Alley o Passage de la Bourse.

Key Facts

PlaceCallejón de la Bolsa y salas de esgrima de Pepe Llulla
AddressConti St & Exchange Pl, New Orleans, LA 70130, United States
Geo Coordinates29.95680, -90.06780
Part of WalkBarrio Francés, mansiones criollas y ribera del Misisipi: el corazón histórico de Nueva Orleans
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Adéntrese en el adoquinado y tranquilo Callejón de la Bolsa, históricamente conocido como Exchange Alley o Passage de la Bourse. Trazado a través de la manzana colonial en la década de 1830 para conectar el comercio del Barrio Francés con las instituciones bursátiles estadounidenses de la calle Canal, este pasaje peatonal fue el animado feudo de maestros de armas, redactores de periódicos y duelistas criollos.

Contemple el monumental edificio esquinero entre las calles Conti y Real: se trata del Antiguo Banco del Estado de Luisiana, proyectado en 1820 por Benjamin Henry Latrobe, el célebre arquitecto del Capitolio de los Estados Unidos en Washington.

Trágicamente, este sobrio templo neoclásico fue la última obra concluida por Latrobe, quien falleció a causa de la fiebre amarilla en Nueva Orleans en septiembre de 1820 mientras dirigía las obras del acueducto municipal. El banco exhibe una refinada rotonda cupulada, amplios ventanales en arco y balcones de hierro forjado con sus iniciales entrelazadas. Durante el siglo diecinueve, el Callejón de la Bolsa albergó prestigiosas academias de esgrima donde maestros legendarios como el español Pepe Llulla y el maestro libre de color Basile Croquère adiestraban a los caballeros locales en el manejo del florete y la espada ropera antes de batirse al amanecer bajo los robles de City Park. Al anochecer, faroles de gas iluminan las paredes encaladas y las galerías de arte que ocupan hoy estos antiguos cafés literarios. Los portones cocheros de ciprés macizo y las rejas de protección sobre los sótanos mercantiles rememoran la época en que prósperos banqueros criollos acordaban aquí sus transacciones algodoneras.

La atmósfera europea y reposada de este callejón de piedra preserva el carácter cosmopolita y los códigos caballerescos que moldearon la sociedad de Nueva Orleans. Es un pasaje detenido en el tiempo en medio del pulso urbano.

Avance hacia el este por la calle Chartres hasta la gran explanada de la Plaza de Armas.

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