Casa Napoleón y conspiración del alcalde Nicolás Girod
Why is it significant?
Deténgase ante la solemne fachada de la histórica Casa Napoleón, ubicada en la esquina de las calles Chartres y Saint-Louis.
Key Facts
| Place | Casa Napoleón y conspiración del alcalde Nicolás Girod |
|---|---|
| Address | 500 Chartres St, New Orleans, LA 70130, United States |
| Geo Coordinates | 29.95600, -90.06620 |
| Part of Walk | Barrio Francés, mansiones criollas y ribera del Misisipi: el corazón histórico de Nueva Orleans |
| Generated | Generated |
Deténgase ante la solemne fachada de la histórica Casa Napoleón, ubicada en la esquina de las calles Chartres y Saint-Louis. Construida entre 1814 y 1815 como residencia privada de Nicolás Girod, el primer alcalde electo de origen criollo de Nueva Orleans, esta mansión de tres niveles con muros de ladrillo estucado se halla en el epicentro de una de las intrigas marítimas más legendarias del siglo diecinueve.
Apasionado partidario de Napoleón Bonaparte, el alcalde Girod orquestó en 1821 un audaz complot junto a experimentados marineros criollos y el corsario Dominique You para rescatar al emperador francés de su destierro en la isla británica de Santa Elena.
El arriesgado plan consistía en enviar una veloz goleta artillada, bautizada La Séraphine, para abordar la isla por sorpresa, liberar al ilustre prisionero y conducirlo a Luisiana para alojarlo en el lujoso ático de esta señorial residencia. La operación fue cancelada repentinamente en mayo de 1821 tras recibirse la noticia del fallecimiento del emperador. El edificio conservó para siempre el nombre napoleónico y se transformó en un célebre punto de reunión para tertulianos, literatos y comerciantes. En su interior, los techos abovedados resuenan con música clásica de ópera mientras los comensales disfrutan de cócteles Pimm's Cup y tradicionales emparedados muffuletta entre grabados antiguos del emperador. En el patio adoquinado posterior, palmeras y enredaderas de jazmín trepan por las galerías de madera sombreadas. Los gruesos muros de ladrillo enfoscados en cal y las añejas vigas de ciprés mantienen una agradable frescura natural que alivia a los comensales durante los calurosos veranos del delta.
Cruzar el umbral bajo las vigas oscuras y los candelabros de época permite palpar la inquebrantable devoción bonapartista de los criollos de Luisiana. Esta casa preserva con elegancia el eco de las grandes conspiraciones atlánticas.
Camine por la calle Saint-Louis hasta el recóndito y adoquinado Callejón de la Bolsa.