Maximilianeum: el palacio de los diputados y los becarios
Why is it significant?
Levanta la vista hacia lo alto de la rampa: arcos sobre arcos, galerías abiertas y, en la parte alta, mosaicos con fondo dorado que al atardecer se encienden como un retablo. El Maximilianeum parece el palacio de un rey, pero desde 1949 es la casa del Parlamento de Baviera, el Landtag.
Key Facts
| Place | Maximilianeum: el palacio de los diputados y los becarios |
|---|---|
| Address | Max-Planck-Straße 1, 81675 München, Germany |
| Geo Coordinates | 48.13640, 11.59440 |
| Part of Walk | Múnich verde: el río Isar, los surfistas del Eisbach y el Jardín Inglés |
| Generated | Generated |
Levanta la vista hacia lo alto de la rampa: arcos sobre arcos, galerías abiertas y, en la parte alta, mosaicos con fondo dorado que al atardecer se encienden como un retablo. El Maximilianeum parece el palacio de un rey, pero desde 1949 es la casa del Parlamento de Baviera, el Landtag.
Lo mandó levantar Maximiliano II, que reinó entre 1848 y 1864. Era un rey estudioso, más de biblioteca que de caballo, y quería un estilo nuevo para su tiempo, ni copia griega ni copia gótica. El arquitecto Friedrich Bürklein mezcló arcos de aire medieval con proporciones de palacio renacentista. Las obras empezaron en 1857, el rey murió en 1864 sin verlas terminadas, y el edificio no se completó hasta 1874. Cuando se puso la primera piedra, esta ladera estaba casi vacía, en el borde mismo de la ciudad: el palacio se pensó como un telón de fondo, para que la nueva avenida del rey terminara en algo digno de mirarse.
Lo curioso es que no se pensó para políticos, sino para estudiantes. Maximiliano creó una fundación que daba casa y estudios gratuitos a jóvenes bávaros especialmente brillantes, y este palacio era su hogar. La fundación existe todavía, y sus becarios siguen viviendo aquí. Imagina preparar tus exámenes a unos pasillos de donde se votan las leyes de Baviera.
Las bombas de la Segunda Guerra Mundial dañaron gravemente el edificio. Después de la guerra se reconstruyó, y cuando Baviera volvió a tener un parlamento democrático, eligió esta colina para reunirse. Hay algo de simbólico en ello: la ciudad que el nazismo había llamado capital del movimiento ponía su nueva democracia en un edificio levantado para la educación.
Date la vuelta antes de irte. Desde la terraza, la Maximilianstraße corre en línea recta hacia el centro, cruza el río y llega hasta la Residenz, como un pasillo real entre dos palacios. Ahora toma el camino que baja hacia el norte, a tu derecha, entre los árboles de la ladera. Sigue la orilla alta hasta que veas brillar algo dorado sobre una columna.