Haus der Kunst: mirar el pasado de frente

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Recorre con la mirada la larga fila de columnas cuadradas, frías y todas iguales, sobre un zócalo de piedra clara. Es el Haus der Kunst, la Casa del Arte, y para entender Múnich hay que mirarlo de frente, sin prisa y sin adornos.

Key Facts

PlaceHaus der Kunst: mirar el pasado de frente
AddressPrinzregentenstraße 1, 80538 München, Germany
Geo Coordinates48.14410, 11.58600
Part of WalkMúnich verde: el río Isar, los surfistas del Eisbach y el Jardín Inglés
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Recorre con la mirada la larga fila de columnas cuadradas, frías y todas iguales, sobre un zócalo de piedra clara. Es el Haus der Kunst, la Casa del Arte, y para entender Múnich hay que mirarlo de frente, sin prisa y sin adornos.

Lo construyó el régimen nazi entre 1933 y 1937, con el nombre de Casa del Arte Alemán. Lo proyectó Paul Ludwig Troost, el arquitecto preferido de Hitler, que murió en 1934 sin verlo terminado. En julio de 1937 se inauguró con la primera Gran Exposición de Arte Alemán: campesinos idealizados, desnudos heroicos, paisajes patrióticos, todo lo que el régimen consideraba arte sano.

Al mismo tiempo, a pocos minutos de aquí, en las galerías del Hofgarten, se abrió la otra cara: la exposición de Arte Degenerado, que ridiculizaba obras de Kandinsky, Klee, Kirchner, Nolde y muchos otros. Paradójicamente, aquella muestra de burla atrajo a muchos más visitantes que la oficial. Y con su habitual ironía, los muniqueses bautizaron este edificio con un apodo poco respetuoso: Palazzo Kitschi.

Después de la guerra, el edificio vivió una historia inesperada. El ejército estadounidense lo usó durante un tiempo como club de oficiales, y en 1955 estas mismas salas acogieron una gran retrospectiva de Pablo Picasso, con el Guernica colgado en sus paredes. El cuadro que denunciaba el bombardeo de un pueblo vasco por la aviación alemana e italiana, expuesto en la casa que Hitler había inaugurado. Pocas veces la historia ha devuelto un golpe tan elegante. Durante décadas, además, una de sus alas acogió colecciones de pintura del Estado bávaro, porque los museos de la ciudad habían quedado en ruinas.

Hoy el Haus der Kunst es un centro de arte contemporáneo sin colección propia, que en las últimas décadas ha decidido no esconder su pasado, sino explicarlo y discutirlo. Rodea ahora el edificio por el lado del parque y entra en el Jardín Inglés, siguiendo el agua hacia el norte. Busca entre los árboles una pequeña casa de madera sobre un estanque.

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