Alter Botanischer Garten: el palacio de cristal que ardió
Why is it significant?
Entra en el Alter Botanischer Garten por el lado de la Elisenstraße y detente ante la fuente de Neptuno: un dios de piedra enorme, de músculos casi exagerados, que domina el estanque. Detrás, árboles viejos, bancos, gente leyendo, y el ruido de la estación central amortiguado por las copas.
Key Facts
| Place | Alter Botanischer Garten: el palacio de cristal que ardió |
|---|---|
| Address | Elisenstraße, 80335 München, Germany |
| Geo Coordinates | 48.14130, 11.56520 |
| Part of Walk | Múnich, la Atenas del Isar: Königsplatz, el Jinete Azul y las Pinacotecas |
| Generated | Generated |
Entra en el Alter Botanischer Garten por el lado de la Elisenstraße y detente ante la fuente de Neptuno: un dios de piedra enorme, de músculos casi exagerados, que domina el estanque. Detrás, árboles viejos, bancos, gente leyendo, y el ruido de la estación central amortiguado por las copas.
La fuente es de 1937, y su tamaño y su musculatura dicen bastante de los años en que se esculpió. El jardín es mucho más antiguo: nació a comienzos del siglo diecinueve como jardín botánico real, diseñado por Friedrich Ludwig von Sckell, el gran paisajista de la corte. En 1914 las plantas se mudaron a un jardín nuevo y más grande junto al palacio de Nymphenburg, y este quedó como parque, con su vieja portada clásica todavía en pie en una esquina.
Pero la historia que importa en este paseo es la de un edificio que ya no existe. En 1854, para una gran exposición industrial, se levantó aquí el Glaspalast, un palacio de hierro y cristal inspirado en el Crystal Palace de Londres. Muy pronto se convirtió en el gran escaparate del arte en Múnich: en sus salas se celebraban exposiciones enormes, adonde pintores de media Europa venían a vender, a triunfar o a pelearse con la crítica. En aquellos años Múnich le disputaba a París el título de capital de la pintura.
La madrugada del 6 de junio de 1931 el Glaspalast ardió por completo. En pocas horas desaparecieron más de tres mil obras, entre ellas una exposición de pintura romántica alemana con cuadros de Caspar David Friedrich que nadie volverá a ver. Fue uno de los mayores desastres de la historia del arte en Alemania. Donde estaba el palacio de cristal hoy hay césped, árboles y esta fuente.
Guarda esa imagen de las llamas, porque este paseo va justo de lo contrario: de cómo una ciudad reúne, protege y a veces pierde su arte. Sal por el lado norte del parque y sigue hacia el norte por la Luisenstraße. En unos minutos verás aparecer una puerta griega gigantesca en medio de la calle.