Museo Geominero: el palacio de los minerales
Why is it significant?
Delante de ti, en la calle de Ríos Rosas, tienes un edificio solemne de piedra que parece un ministerio, y la mayoría de los madrileños pasa por la acera sin sospechar lo que guarda dentro.
Key Facts
| Place | Museo Geominero: el palacio de los minerales |
|---|---|
| Address | Calle de Ríos Rosas 23, 28003 Madrid, Spain |
| Geo Coordinates | 40.44210, -3.70030 |
| Part of Walk | El Chamberí secreto de Madrid: el Andén 0, la casa de Sorolla y la Residencia de Estudiantes |
| Generated | Generated |
Delante de ti, en la calle de Ríos Rosas, tienes un edificio solemne de piedra que parece un ministerio, y la mayoría de los madrileños pasa por la acera sin sospechar lo que guarda dentro. Bienvenido a Chamberí, el barrio que mejor esconde sus secretos... y vamos a empezar por uno que brilla, literalmente.
Si cruzas la puerta, te espera una de las salas más bonitas de Madrid: un gran patio cubierto por una vidriera, rodeado de tres pisos de galerías de madera, y en ellas cientos de vitrinas antiguas con minerales, rocas y fósiles de toda España y de medio mundo. Es el Museo Geominero, el del Instituto Geológico y Minero, y su edificio se terminó a mediados de los años veinte del siglo pasado. Entrar es como colarse en el gabinete de un sabio que nunca hubiera tirado nada.
La historia empieza mucho antes. En 1849 se creó la comisión encargada de levantar el mapa geológico de España, un trabajo de décadas, a lomos de mula y martillo en mano, por sierras donde a veces no había ni caminos. Cada piedra que traían aquellos ingenieros acababa etiquetada y guardada, y así fue creciendo una colección que hoy reúne decenas de miles de piezas. Entre las piezas españolas más célebres están los cubos de pirita de La Rioja, dorados y tan perfectos que cuesta creer que no los haya tallado nadie.
Fíjate ahora en el edificio vecino, el de ladrillo y cerámica: es la Escuela de Ingenieros de Minas, obra de Ricardo Velázquez Bosco, el mismo arquitecto del Palacio de Cristal del Retiro. La escuela es más vieja que el propio barrio. Nació en 1777 en Almadén, junto a las minas de mercurio más ricas del mundo, y se trasladó a Madrid en 1835. Durante generaciones, los jóvenes que estudiaban aquí acababan bajando a las minas de carbón de Asturias, de cobre de Huelva o de plomo de Jaén.
Lo curioso es que, muy cerca de aquí, corre bajo tierra otra riqueza sin la que este barrio no existiría: el agua. Sin ella, Chamberí habría seguido siendo un descampado de tejares, huertas y merenderos. Así que baja por la calle de Santa Engracia hacia el sur... vamos a buscar una torre que parece de un castillo y nunca lo fue.