Calle del Sacramento: el palacio de Uceda y la iglesia castrense
Why is it significant?
En esta calle estrecha, entre fachadas discretas, aparece de pronto una iglesia barroca de una elegancia que no esperabas: es la del Sacramento, hoy catedral de las Fuerzas Armadas.
Key Facts
| Place | Calle del Sacramento: el palacio de Uceda y la iglesia castrense |
|---|---|
| Address | Calle del Sacramento 1, 28005 Madrid, Spain |
| Geo Coordinates | 40.41470, -3.71230 |
| Part of Walk | El Madrid de los Austrias: de la Puerta del Sol a Botín entre plazas, conventos y leyendas |
| Generated | Generated |
En esta calle estrecha, entre fachadas discretas, aparece de pronto una iglesia barroca de una elegancia que no esperabas: es la del Sacramento, hoy catedral de las Fuerzas Armadas. Y pegado a ella, asomado a la calle Mayor, se alza un gran palacio de los Austrias que perteneció a uno de los hombres más ambiciosos del Siglo de Oro.
Ese hombre era Cristóbal Gómez de Sandoval, duque de Uceda, hijo del todopoderoso duque de Lerma, el valido de Felipe III. A principios del siglo XVII construyó su palacio y fundó a su lado un convento de monjas bernardas, cuya iglesia es la que tienes delante, terminada mucho más tarde, ya en el siglo XVIII. El palacio sirvió después a los Consejos de la Monarquía y hoy es la sede del Consejo de Estado.
Y aquí viene la intriga. En 1618 el hijo se alió con los enemigos de su padre en la corte y consiguió desplazarlo del favor del rey. Lerma, que se había hecho nombrar cardenal para protegerse, tuvo que retirarse, y los madrileños, que nunca han tenido pelos en la lengua, lo despidieron con una copla: para no morir ahorcado, el mayor ladrón de España se vistió de colorado. Uceda ocupó su lugar... aunque por poco tiempo, porque con el nuevo rey, Felipe IV, cayó él también.
Esta esquina guarda además uno de los días más negros de la ciudad. El 31 de mayo de 1906, durante el cortejo de boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia, el anarquista Mateo Morral lanzó desde un balcón del número 88 de la calle Mayor una bomba escondida en un ramo de flores. Los reyes salieron ilesos, pero murieron más de veinte personas entre soldados y espectadores, y un monumento en la calle Mayor las recuerda.
Sigue ahora la calle del Sacramento hacia la plaza del Cordón y vuelve a asomarte a la esquina de la plaza de la Villa. De allí sale un callejón que se dobla como un brazo y que se llama, con toda lógica, calle del Codo. Al final te esperan unas monjas a las que no verás nunca la cara.