Plaza de Ramales: la tumba perdida de Velázquez
Why is it significant?
Esta plazuela con bancos, árboles y balcones de hierro parece de las que uno cruza sin mirar, camino de otra cosa. Detente un momento, porque en algún punto bajo tus pies podría descansar el hombre que pintó Las Meninas.
Key Facts
| Place | Plaza de Ramales: la tumba perdida de Velázquez |
|---|---|
| Address | Plaza de Ramales, 28013 Madrid, Spain |
| Geo Coordinates | 40.41700, -3.71160 |
| Part of Walk | El Madrid de los Austrias: de la Puerta del Sol a Botín entre plazas, conventos y leyendas |
| Generated | Generated |
Esta plazuela con bancos, árboles y balcones de hierro parece de las que uno cruza sin mirar, camino de otra cosa. Detente un momento, porque en algún punto bajo tus pies podría descansar el hombre que pintó Las Meninas.
Aquí se levantaba la parroquia de San Juan Bautista, una de las más antiguas de Madrid, a un paso del alcázar de los Austrias. En agosto de 1660 enterraron en ella a Diego Velázquez, pintor de cámara de Felipe IV. Había vuelto agotado de la frontera con Francia, donde, como aposentador mayor del rey, se ocupó de preparar el escenario de la entrega de la infanta María Teresa, que iba a casarse con Luis XIV. Murió pocas semanas después, en su casa junto al alcázar.
Siglo y medio más tarde llegó José Bonaparte, el hermano de Napoleón, decidido a dar aire a una ciudad apretada de conventos y callejones. Derribó tantos edificios para abrir plazas que los madrileños, que no le perdonaban una, le pusieron el mote de Pepe Plazuelas. La iglesia de San Juan cayó en esas obras a comienzos del siglo XIX, y con ella se perdió la pista de la tumba de Velázquez.
A finales de los años noventa, un equipo de arqueólogos levantó el suelo de la plaza para buscarlo. Encontraron los cimientos de la iglesia, enterramientos y muchos restos humanos, pero ninguno se pudo atribuir con seguridad al pintor. Madrid tiene esa costumbre rara de extraviar a sus genios: a Cervantes no lo localizaron hasta 2015, y aun así mezclado con otros huesos. A Velázquez todavía lo estamos esperando.
Sal por la calle de San Nicolás, cuesta abajo. A los pocos pasos verás una torre de ladrillo con arquillos ciegos: es la de San Nicolás de los Servitas, probablemente la iglesia más antigua que conserva Madrid, con una torre de origen mudéjar. Allí está enterrado Juan de Herrera, el arquitecto de El Escorial... al menos a él no lo hemos perdido. Sigue bajando hasta la calle Mayor: la plaza de la Villa te espera al otro lado.