Plaza de Lavapiés: leyendas, manolos y ochenta acentos
Why is it significant?
Has llegado a una plaza abierta, con árboles, bancos, niños detrás de un balón y un teatro moderno de ladrillo y cristal, y a tu alrededor oyes castellano de toda la vida mezclado con bengalí, wólof, árabe o chino. Esto es Lavapiés, y aquí todo el mundo es de algún sitio.
Key Facts
| Place | Plaza de Lavapiés: leyendas, manolos y ochenta acentos |
|---|---|
| Address | Plaza de Lavapiés, 28012 Madrid, Spain |
| Geo Coordinates | 40.40880, -3.70110 |
| Part of Walk | Cocido, Rastro y vermut: La Latina y Lavapiés, el Madrid castizo que se come |
| Generated | Generated |
Has llegado a una plaza abierta, con árboles, bancos, niños detrás de un balón y un teatro moderno de ladrillo y cristal, y a tu alrededor oyes castellano de toda la vida mezclado con bengalí, wólof, árabe o chino. Esto es Lavapiés, y aquí todo el mundo es de algún sitio.
Nadie sabe con certeza de dónde viene el nombre. La versión más romántica dice que en esta zona había una fuente donde los judíos se lavaban los pies antes de entrar en la sinagoga, y que una iglesia cercana se levantó sobre ella. Es una historia preciosa... pero los historiadores no han encontrado pruebas sólidas de que la judería de Madrid estuviera aquí. Lo que sí es seguro es que esto fue durante siglos un arrabal fuera de las murallas, de gente humilde y oficios duros.
En el siglo dieciocho, Lavapiés era la tierra de los manolos y las manolas, los majos más castizos de la ciudad, con sus redecillas, sus mantones y su chulería. Presumían de rivalidad con los chisperos del barrio de Maravillas, al norte, y las peleas y los piques entre los dos barrios alimentaron los sainetes de Ramón de la Cruz y los cartones que Goya pintaba para la Real Fábrica de Tapices.
Hoy Lavapiés es uno de los barrios más mezclados de España, y se suele decir que en él conviven vecinos de más de ochenta nacionalidades. La calle de Lavapiés, que sube desde aquí, huele a curry y a especias, y en las fruterías hay yuca, mangos y guindillas que una abuela castiza no habría sabido ni nombrar. El barrio de los manolos se ha convertido en el barrio del mundo, y sigue siendo igual de suyo.
El edificio moderno de la plaza es el Teatro Valle-Inclán, del Centro Dramático Nacional, abierto en 2006 donde antes había una vieja sala de barrio. Teatro, sainete y vida de calle: Lavapiés nunca ha distinguido mucho entre el escenario y la acera. Ahora toma la calle de Argumosa, la que sale de la plaza bajo una hilera de árboles: se acerca la hora del vermut.