La Tabacalera de Embajadores: aguardiente, naipes y cigarreras
Why is it significant?
Frente a ti se extiende un caserón de ladrillo y granito, largo y sobrio, con filas de ventanas iguales que ocupan media manzana de la calle de Embajadores. Parece un cuartel o un convento, pero durante casi dos siglos aquí se olía el tabaco desde la acera.
Key Facts
| Place | La Tabacalera de Embajadores: aguardiente, naipes y cigarreras |
|---|---|
| Address | Calle de Embajadores 53, 28012 Madrid, Spain |
| Geo Coordinates | 40.40590, -3.70290 |
| Part of Walk | Cocido, Rastro y vermut: La Latina y Lavapiés, el Madrid castizo que se come |
| Generated | Generated |
Frente a ti se extiende un caserón de ladrillo y granito, largo y sobrio, con filas de ventanas iguales que ocupan media manzana de la calle de Embajadores. Parece un cuartel o un convento, pero durante casi dos siglos aquí se olía el tabaco desde la acera.
El edificio se levantó a finales del siglo dieciocho como Real Fábrica de Aguardientes y Naipes: dentro se destilaba licor y se imprimían barajas, dos negocios que eran monopolio de la Corona. A principios del siglo diecinueve cambió de oficio y se convirtió en la Real Fábrica de Tabacos de Madrid. Del anís a los cigarros, el edificio siempre se dedicó a los pequeños vicios del reino.
Y entonces llegaron ellas: las cigarreras. Miles de mujeres del barrio liaban a mano cigarros y cigarrillos en largas naves, y se ganaron fama de lengua afilada, de solidaridad feroz y de no dejarse pisar. Muchas llevaban a sus hijos pequeños al trabajo, y más de una vez plantaron cara a la dirección con protestas que pusieron en vilo a todo Madrid. En un tiempo en que pocas mujeres cobraban un sueldo propio, ellas eran una potencia.
La fábrica cerró en el año 2000 y el gigante se quedó dormido. A partir de 2010, una parte se abrió como centro social autogestionado por vecinos y colectivos, y otra como sala de exposiciones del Ministerio de Cultura. En sus naves y patios cuelgan murales, se ensaya teatro y se discuten en asamblea los asuntos del barrio... la casa de las cigarreras sigue siendo un lugar donde la gente se organiza.
Un apunte goloso antes de seguir. Estas calles de Embajadores son tierra de gallinejas y entresijos, tiras de tripa de cordero fritas hasta quedar crujientes, la merienda castiza por excelencia en las verbenas de barrio. No son para todos los estómagos, pero quien las prueba en una verbena de agosto no las olvida. Sube ahora por la calle de Embajadores hacia el norte y gira a la derecha hacia la calle del Mesón de Paredes: vas a ver un edificio abierto en canal.