El Serpentine: el lago que pareció natural
Why is it significant?
Delante de ti se abre una lámina de agua larga y curva, con barcas amarradas en la orilla, patos que se creen dueños del lugar y, si tienes suerte, algún nadador valiente con gorro de colores. Esto es el Serpentine, y aunque parezca un lago de toda la vida, es una obra de arte con firma.
Key Facts
| Place | El Serpentine: el lago que pareció natural |
|---|---|
| Address | Serpentine Road, Hyde Park, London W2 2UH, United Kingdom |
| Geo Coordinates | 51.50500, -0.16180 |
| Part of Walk | Londres de museos y jardines: de los cuadros españoles de Wellington a South Kensington |
| Generated | Generated |
Delante de ti se abre una lámina de agua larga y curva, con barcas amarradas en la orilla, patos que se creen dueños del lugar y, si tienes suerte, algún nadador valiente con gorro de colores. Esto es el Serpentine, y aunque parezca un lago de toda la vida, es una obra de arte con firma.
En 1730 la reina Carolina, esposa de Jorge II, mandó represar el riachuelo Westbourne, que cruzaba el parque formando estanques. El resultado fue este lago con forma de serpiente, de ahí su nombre. Lo revolucionario no era el tamaño, sino la idea: en una época de canales rectos y jardines geométricos a la francesa, alguien quiso un lago que pareciera natural. Paisajistas de media Europa copiaron el modelo. Este paisaje es, en el fondo, uno de los primeros manifiestos del jardín inglés.
El agua también tiene su lado triste. En diciembre de 1816 sacaron de aquí el cuerpo de Harriet Westbrook, la primera esposa del poeta Percy Shelley, que la había abandonado. Pocas semanas después, Shelley se casó con Mary, la autora de Frankenstein. Los románticos ingleses también escribieron capítulos oscuros a la orilla de este lago.
Pero el Serpentine es, sobre todo, un lugar de vida. El Serpentine Swimming Club, fundado en 1864, nada aquí todo el año, y cada mañana de Navidad celebra una carrera de unas cien yardas en agua helada por la Copa Peter Pan, que regaló J. M. Barrie, el creador del niño que no quería crecer. Y a pocos pasos al sur, en 1851, se levantó el Palacio de Cristal de la Gran Exposición, un invernadero gigante de hierro y vidrio que recibió a unos seis millones de visitantes. Con sus beneficios se compraron los terrenos donde terminarás este paseo: los museos de South Kensington nacieron, literalmente, junto a esta orilla.
Toma ahora el sendero de la orilla sur hacia el oeste, con el agua a tu derecha. Antes de llegar al puente, a la izquierda, oirás un murmullo distinto: agua que corre sobre piedra.