Apsley House y el Arco de Wellington: los cuadros del rey de España
Why is it significant?
Frente a ti, en plena rotonda de Hyde Park Corner, se levanta una mansión de piedra color miel con un pórtico de columnas que parece ignorar el tráfico que la rodea.
Key Facts
| Place | Apsley House y el Arco de Wellington: los cuadros del rey de España |
|---|---|
| Address | 149 Piccadilly, London W1J 7NT, United Kingdom |
| Geo Coordinates | 51.50350, -0.15170 |
| Part of Walk | Londres de museos y jardines: de los cuadros españoles de Wellington a South Kensington |
| Generated | Generated |
Frente a ti, en plena rotonda de Hyde Park Corner, se levanta una mansión de piedra color miel con un pórtico de columnas que parece ignorar el tráfico que la rodea. Su dirección es la más presumida de la ciudad: Número Uno, Londres, porque era la primera casa que encontraba el viajero al pasar el antiguo peaje de Knightsbridge.
La construyó Robert Adam en la década de 1770, pero su dueño más famoso llegó en 1817: Arthur Wellesley, duque de Wellington, el vencedor de Waterloo. Y aquí empieza la parte que te toca de cerca. Wellington también era duque de Ciudad Rodrigo y grande de España, títulos que le concedieron las Cortes de Cádiz por su campaña en la península contra Napoleón.
El 21 de junio de 1813, tras la batalla de Vitoria, sus soldados capturaron el equipaje de José Bonaparte, que huía hacia Francia. Entre carros, plata y documentos aparecieron unos doscientos cuadros enrollados, sacados de las colecciones reales españolas. Wellington, con escrúpulos, ofreció devolverlos. La respuesta de Fernando VII, a través de su embajador, fue que se los quedara, en agradecimiento por sus servicios. Así es como el Aguador de Sevilla de Velázquez, pintado hacia 1620, cuelga hoy en una casa de Piccadilly.
Y dentro hay más ironías. En el hueco de la escalera se alza una estatua colosal de Napoleón desnudo, de más de tres metros, obra de Canova, que al propio emperador no le gustó. El gobierno británico la compró y se la regaló a Wellington... que tuvo que convivir con su enemigo en mármol. La casa guarda también un retrato ecuestre del duque pintado por Goya en 1812; las radiografías revelaron otra cabeza debajo, y muchos piensan que era la de José Bonaparte.
Ahora mira el gran arco que ocupa el centro de la rotonda: es el Arco de Wellington, de Decimus Burton, terminado hacia 1830. Arriba, una cuadriga de bronce con el ángel de la Paz, colocada en 1912. Se cuenta que su escultor, Adrian Jones, celebró una cena dentro de uno de los caballos antes de subirlo. Entra en Hyde Park por la puerta de columnas y busca, a pocos pasos hacia el norte, a un gigante de bronce.