El roble de la reina Isabel, en Greenwich Park

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Busca en la hierba ese tronco enorme, tumbado y protegido por una valla baja: parece el esqueleto de un animal fósil, gris y retorcido. Es lo que queda del roble de la reina Isabel, un árbol que, según los expertos, ya echaba hojas en el siglo XII.

Key Facts

PlaceEl roble de la reina Isabel, en Greenwich Park
AddressGreenwich Park, London SE10 8QY, United Kingdom
Geo Coordinates51.47800, 0.00180
Part of WalkGreenwich, Londres: el meridiano cero, el Cutty Sark y la memoria de Trafalgar
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Busca en la hierba ese tronco enorme, tumbado y protegido por una valla baja: parece el esqueleto de un animal fósil, gris y retorcido. Es lo que queda del roble de la reina Isabel, un árbol que, según los expertos, ya echaba hojas en el siglo XII.

El parque que lo rodea es el recinto real cercado más antiguo de Londres. Lo cerró en 1433 Humphrey, duque de Gloucester, y los Tudor lo convirtieron en coto de caza junto a su palacio del río. Todavía hoy viven ciervos en un rincón vallado al sur del parque, al que llaman The Wilderness, la zona salvaje.

Cuenta la leyenda que alrededor de este roble bailaron Enrique VIII y Ana Bolena cuando él la cortejaba... y que su hija, la futura Isabel I, merendaba de niña a la sombra de sus ramas. Fíjate en la ironía: el rey que repudió a Catalina de Aragón para casarse con Ana bailaba a pocos cientos de metros del palacio donde Catalina había sido reina y había dado a luz a su hija María.

Ya en el siglo XIX el árbol estaba muerto, pero se mantuvo en pie más de cien años, sujeto por una hiedra que lo abrazaba como una red. Su tronco hueco era tan ancho que, según se cuenta, los guardas lo usaban como calabozo improvisado para encerrar a quien se portaba mal en el parque. Por fin, en 1991, tras unas lluvias torrenciales, se vino abajo.

Lo dejaron tal como cayó, y poco después se plantó cerca un roble joven para continuar la historia. Es una manera muy inglesa de tratar la memoria: no se retira el tronco, se le pone una valla y una placa, y se espera unos cuantos siglos. Ahora sigue hacia el suroeste cruzando el parque, hasta su borde con el páramo de Blackheath, donde verás una mansión georgiana de ladrillo rojo.

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