Queen's House y el Retrato de la Armada
Why is it significant?
Plántate frente a la Queen's House y fíjate en lo que no tiene: ni torres, ni almenas, ni ladrillo rojo. Solo un cubo blanco, simétrico y sereno. En la Inglaterra de 1616 esto parecía llegado de otro planeta... o, mejor dicho, de Italia.
Key Facts
| Place | Queen's House y el Retrato de la Armada |
|---|---|
| Address | Romney Road, London SE10 9NF, United Kingdom |
| Geo Coordinates | 51.48120, -0.00390 |
| Part of Walk | Greenwich, Londres: el meridiano cero, el Cutty Sark y la memoria de Trafalgar |
| Generated | Generated |
Plántate frente a la Queen's House y fíjate en lo que no tiene: ni torres, ni almenas, ni ladrillo rojo. Solo un cubo blanco, simétrico y sereno. En la Inglaterra de 1616 esto parecía llegado de otro planeta... o, mejor dicho, de Italia.
La diseñó Inigo Jones, que había recorrido Italia estudiando a Palladio, para Ana de Dinamarca, la esposa de Jacobo I. Ella murió antes de verla terminada, y la acabó otra reina, Enriqueta María, la esposa francesa de Carlos I, hacia 1635. Es el primer edificio plenamente clásico de Inglaterra, y tenía un truco: era también un puente. El camino de Londres a Dover pasaba justo por debajo, y la casa tendía sus dos mitades por encima del barro y de los carros.
Dentro está la escalera de los tulipanes, la primera escalera de caracol de Inglaterra que sube sin columna central, como flotando. En 1966 un pastor canadiense jubilado le hizo una foto y, al revelarla, aparecieron unas figuras con capucha agarradas a la barandilla. Nadie ha logrado explicarla del todo... ni repetirla.
Y en estas salas cuelga el cuadro que más interesa a quien habla español: el Retrato de la Armada de Isabel I, pintado hacia 1588. La reina, cubierta de perlas, apoya la mano sobre un globo terráqueo, justo encima de América. A su espalda se abren dos ventanas: en una, los brulotes ingleses avanzan contra la flota; en la otra, los barcos españoles se estrellan contra las rocas en plena tormenta. Propaganda pura, pintada por los vencedores. El museo lo adquirió en 2016 gracias a una gran colecta pública.
En Inglaterra aquella tempestad se convirtió en el viento protestante, enviado por Dios. A Felipe II se le atribuye una frase más resignada: que él había mandado sus naves a luchar contra los hombres, no contra los elementos... Ahora cruza hacia el parque y sube por los senderos hacia el sureste, buscando un viejo roble tendido en la hierba y rodeado de una valla.