Canada Gate y Green Park, el parque sin flores
Why is it significant?
Acércate a la gran verja de hierro negro y oro, con escudos de colores en los pilares, y mira lo que se extiende detrás: hierba, árboles enormes y senderos rectos... pero ni una sola flor. Estás a la entrada de Green Park, el parque verde, y el nombre no es una exageración.
Key Facts
| Place | Canada Gate y Green Park, el parque sin flores |
|---|---|
| Address | Constitution Hill, London SW1A 1BW, United Kingdom |
| Geo Coordinates | 51.50330, -0.14160 |
| Part of Walk | Londres real: del palacio de Buckingham a St James's, entre guardias, reinas y sombrereros |
| Generated | Generated |
Acércate a la gran verja de hierro negro y oro, con escudos de colores en los pilares, y mira lo que se extiende detrás: hierba, árboles enormes y senderos rectos... pero ni una sola flor. Estás a la entrada de Green Park, el parque verde, y el nombre no es una exageración.
La verja es Canada Gate, un regalo de Canadá que forma parte del mismo conjunto que el monumento a Victoria y se instaló en 1911. Los escudos de los pilares son los de las provincias canadienses. Era una manera de decir, en hierro forjado, que el imperio entero rodeaba a su vieja reina.
¿Y por qué no hay flores? La leyenda más contada dice que la reina Catalina de Braganza, esposa de Carlos II, descubrió que su marido cogía flores en este parque para regalárselas a otra mujer... y mandó arrancarlas todas. Otra versión, más lúgubre, cuenta que aquí se enterró a los leprosos del viejo hospital de St James, y que por respeto nunca se plantó nada. Ninguna de las dos está demostrada, pero el parque sigue fiel a su hierba.
Carlos II lo convirtió en parque real hacia 1668, y en el siglo XVIII tenía mala fama: era lugar de duelos al amanecer y de salteadores de caminos. La cuesta que corre junto a la verja, Constitution Hill, vio varios atentados contra la reina Victoria; el primero, en 1840, lo cometió un joven que le disparó dos veces mientras paseaba en carruaje con el príncipe Alberto. Ella salió ilesa, y siguió paseando por aquí.
Hoy las tumbonas a rayas verdes y blancas son el lujo más democrático de Londres: en cuanto sale el sol, oficinistas y turistas se tumban a pocos pasos del palacio. Ahora entra en el parque y sigue hacia el norte por Queen's Walk, el paseo del borde este, hasta una mansión palladiana de piedra con estatuas en el frontón.