St Mary-le-Bow: las campanas de los cockneys
Why is it significant?
Sobre Cheapside se alza una de las torres más elegantes de Wren, con columnas apiladas como una tarta de bodas y una veleta en forma de dragón. Es St Mary-le-Bow, y de sus campanas depende algo muy serio en Londres: quién es un auténtico cockney.
Key Facts
| Place | St Mary-le-Bow: las campanas de los cockneys |
|---|---|
| Address | Cheapside, London EC2V 6AU, United Kingdom |
| Geo Coordinates | 51.51370, -0.09350 |
| Part of Walk | La Torre y la City de Londres: reinas, banqueros y romanos del Tower Bridge a San Pablo |
| Generated | Generated |
Sobre Cheapside se alza una de las torres más elegantes de Wren, con columnas apiladas como una tarta de bodas y una veleta en forma de dragón. Es St Mary-le-Bow, y de sus campanas depende algo muy serio en Londres: quién es un auténtico cockney.
La tradición dice que solo es cockney de verdad quien nace al alcance del sonido de las campanas de Bow. Durante siglos, además, marcaron cada noche el toque de queda de la City. Y luego está Dick Whittington, el chico pobre que, según la leyenda, se marchaba de Londres derrotado con su gato cuando, en la colina de Highgate, oyó a las campanas llamarlo: vuelve, Whittington, tres veces alcalde de Londres. El Richard Whittington real existió y fue alcalde no tres, sino cuatro veces. Lo del gato, eso sí, nunca se ha demostrado.
Si puedes, baja a la cripta: es normanda, de finales del siglo XI, con arcos de piedra robustos. De esos arcos, bows, viene el nombre de la iglesia, y también el de un tribunal eclesiástico, el Court of Arches, que se reunía aquí y que todavía conserva ese nombre. Fíjate también en dónde está la torre: Wren la plantó en primera línea de Cheapside, la gran calle comercial de la Londres medieval, cuyo nombre viene de una antigua palabra inglesa que significaba mercado.
La iglesia ardió en 1666 y Wren la reconstruyó. En mayo de 1941 las bombas la dejaron en ruinas, y las campanas cayeron al suelo y se rompieron. Durante la guerra, la BBC emitía hacia la Europa ocupada una grabación de estas campanas como señal de sus programas: para millones de oyentes, aquel sonido quería decir que Londres seguía en pie. Las campanas nuevas volvieron a sonar en 1961.
Ahora sigue por Cheapside hacia el oeste. La calle se abre y, de repente, una cúpula enorme aparece sobre los tejados: el final del camino.