Martim Moniz y la Capela de Nossa Senhora da Saúde
Why is it significant?
Sales a la Praça Martim Moniz y el contraste es brutal: después de las callejuelas, un espacio ancho y abierto, con tráfico, tranvías y edificios grandes alrededor. Busca, a un lado, una capilla pequeña y blanca que parece haberse quedado ahí por despiste: es la Capela de Nossa Senhora da Saúde.
Key Facts
| Place | Martim Moniz y la Capela de Nossa Senhora da Saúde |
|---|---|
| Address | Praça Martim Moniz, 1100 Lisboa, Portugal |
| Geo Coordinates | 38.71570, -9.13610 |
| Part of Walk | Mouraria y Graça: la Lisboa escondida del fado, las vilas obreras y los miradores |
| Generated | Generated |
Sales a la Praça Martim Moniz y el contraste es brutal: después de las callejuelas, un espacio ancho y abierto, con tráfico, tranvías y edificios grandes alrededor. Busca, a un lado, una capilla pequeña y blanca que parece haberse quedado ahí por despiste: es la Capela de Nossa Senhora da Saúde.
La plaza lleva el nombre de un héroe de leyenda. En 1147, durante el asedio cristiano de Lisboa, cuenta la tradición que un caballero llamado Martim Moniz vio entreabierta una puerta del castillo y se lanzó contra ella, interponiendo su propio cuerpo para que los defensores no pudieran cerrarla. Murió aplastado, pero sus compañeros entraron. Los historiadores dudan de que pasara así; los lisboetas, no.
Lo que ves, en cambio, es historia muy real. Hasta mediados del siglo veinte, aquí se extendía la parte baja de la Mouraria, un laberinto de callejuelas con su propia iglesia, la del Socorro. El régimen de Salazar lo consideró insalubre y lo derribó casi todo en los años cuarenta y cincuenta, para abrir una gran avenida que nunca llegó a completarse. Durante décadas, esto fue un hueco en el corazón de la ciudad.
La pequeña capilla sobrevivió a todo: al terremoto de 1755 y a las excavadoras del siglo veinte. Su historia está unida a la peste que asoló Lisboa en la segunda mitad del siglo dieciséis, y de ella sale cada primavera la procesión de Nuestra Señora de la Salud, una de las más antiguas de la ciudad. Durante más de cuatro siglos, los vecinos han sacado a la Virgen a la calle para dar gracias por sobrevivir a una epidemia.
Fíjate en que Martim Moniz es también la puerta del Lisboa de hoy: de aquí arranca el tranvía 28, y alrededor hay centros comerciales llenos de tiendas chinas, indias y africanas. Ahora entra en la Mouraria de verdad. Sube por la Rua da Mouraria, que nace junto a la capilla, y sigue cuesta arriba hasta la Rua do Capelão.