Convento y Largo do Carmo: del terremoto a los claveles

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Levanta la vista hacia los arcos góticos que se recortan contra el cielo, sin bóveda y sin tejado, como las costillas de una ballena varada. Estás en el Largo do Carmo, una plaza pequeña con una fuente de piedra y jacarandás que en primavera la tiñen de morado.

Key Facts

PlaceConvento y Largo do Carmo: del terremoto a los claveles
AddressLargo do Carmo, 1200-092 Lisboa, Portugal
Geo Coordinates38.71190, -9.14060
Part of WalkLisboa renacida: la Baixa Pombalina y el terremoto de 1755
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Levanta la vista hacia los arcos góticos que se recortan contra el cielo, sin bóveda y sin tejado, como las costillas de una ballena varada. Estás en el Largo do Carmo, una plaza pequeña con una fuente de piedra y jacarandás que en primavera la tiñen de morado. Esas ruinas son lo que queda del Convento do Carmo.

Lo fundó en 1389 Nuno Álvares Pereira, el condestable que viste en el arco de la Rua Augusta. Cuatro años antes, en 1385, había derrotado a los castellanos en Aljubarrota, asegurando la independencia de Portugal y el trono para la dinastía de Avis. Al final de su vida dejó las armas y las riquezas, entró en este convento como fraile carmelita y aquí murió en 1431. La Iglesia lo canonizó en 2009.

La mañana del terremoto de 1755 la iglesia estaba llena. Se desplomaron las bóvedas de la nave sobre quienes asistían a misa. Nunca se reconstruyó del todo: primero por falta de dinero, después por decisión, como recuerdo. Desde el siglo XIX el templo sin techo alberga un museo arqueológico, uno de los más antiguos del país, con tumbas góticas, azulejos y hasta momias traídas de Perú.

Y ahora mira el cuartel de la Guardia Nacional Republicana que da a la plaza, instalado en parte del antiguo convento. El 25 de abril de 1974, Marcelo Caetano, jefe del gobierno de la dictadura del Estado Novo, se refugió aquí. Las tropas del capitán Salgueiro Maia rodearon el cuartel y la plaza se llenó de gente subida a los árboles y a los coches. Por la tarde Caetano entregó el poder al general Spínola y salió escoltado en un blindado. Cayó así una dictadura de casi medio siglo, con muy pocos disparos, aunque aquella tarde la policía política mató a cuatro personas a pocas calles de aquí.

Piensa en la ironía: el convento del héroe que venció a Castilla fue la última trinchera de un régimen que se decía heredero de esa gloria. Cada 25 de abril esta plaza vuelve a llenarse de claveles rojos. Baja ahora hacia el sur por las callejuelas, apenas dos minutos, hasta el cruce donde la Rua do Carmo se encuentra con la Rua Garrett.

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