San Pier Maggiore: el barrio de Corso Donati
Why is it significant?
Pasa bajo el gran arco de piedra que cierra la plaza y fíjate en que no lleva a ninguna parte: es el pórtico de una iglesia que ya no existe.
Key Facts
| Place | San Pier Maggiore: el barrio de Corso Donati |
|---|---|
| Address | Piazza di San Pier Maggiore, 50122 Firenze FI, Italy |
| Geo Coordinates | 43.77140, 11.26140 |
| Part of Walk | La Florencia de Dante: güelfos, gibelinos y casas-torre medievales |
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Pasa bajo el gran arco de piedra que cierra la plaza y fíjate en que no lleva a ninguna parte: es el pórtico de una iglesia que ya no existe. San Pier Maggiore fue una de las parroquias más importantes de Florencia; la derribaron a finales del siglo XVIII porque amenazaba ruina, y solo quedó esta puerta, como un marco sin cuadro.
En tiempos de Dante este era territorio de los Donati, una de las familias nobles más antiguas y orgullosas de la ciudad, con casas y torres repartidas desde aquí hasta Via del Corso. Y Dante estaba muy ligado a ellos. Su amigo de juventud era Forese Donati, con quien cruzó sonetos llenos de insultos en broma. Y con una Donati, Gemma, se casó: el contrato de boda se firmó cuando él tenía unos doce años, como era costumbre entre familias.
Pero el Donati más temido era el hermano de Forese, Corso, al que llamaban el Barón. Valiente, arrogante y violento, encabezaba a los güelfos negros, la facción que en 1301 se apoderó de Florencia y mandó al destierro a los blancos... entre ellos, a Dante. Corso fue también quien sacó por la fuerza a su hermana Piccarda de un convento de clarisas para casarla con un aliado. Dante la colocó en el Paraíso, en el cielo de la Luna, con una dulzura que suena a reproche contra su hermano.
El final de Corso parece escrito por un poeta vengativo. En 1308, acusado de querer hacerse señor de la ciudad, huyó a caballo, cayó y lo mataron los soldados que lo perseguían, cerca de la abadía de San Salvi, a las afueras. En el Purgatorio, Dante pone en boca de Forese una profecía: verá a su hermano arrastrado por la cola de una bestia hacia el valle donde nunca se perdona. Una profecía, claro, escrita cuando Corso ya estaba muerto.
Así funcionaba la Florencia de Dante: tu cuñado podía ser tu peor enemigo político. Ahora toma Borgo degli Albizi hacia el oeste, la vieja calle de los palacios, y sigue recto por Via del Corso. En pocos minutos llegarás a un rincón donde, en cincuenta pasos, se cruzan la casa de Dante, la torre de su mujer y la iglesia de su amada.