Badia Fiorentina: Boccaccio lee a Dante

Why is it significant?

Levanta la mirada hacia ese campanario esbelto, de seis lados, que asoma entre los tejados frente al Bargello: es el de la Badia Fiorentina, la abadía benedictina más antigua de la ciudad.

Key Facts

PlaceBadia Fiorentina: Boccaccio lee a Dante
AddressVia del Proconsolo, 50122 Firenze FI, Italy
Geo Coordinates43.77050, 11.25760
Part of WalkLa Florencia de Dante: güelfos, gibelinos y casas-torre medievales
GeneratedGenerated

Open the walk

Levanta la mirada hacia ese campanario esbelto, de seis lados, que asoma entre los tejados frente al Bargello: es el de la Badia Fiorentina, la abadía benedictina más antigua de la ciudad. La fundó en 978 una noble, Willa, madre de Ugo, marqués de Toscana, y dentro todavía se conserva la tumba de Ugo.

En tiempos de Dante, la vida de este barrio se ordenaba al ritmo de estas campanas. En el Paraíso, su antepasado Cacciaguida recuerda la Florencia antigua, sobria y pacífica, encerrada en su primer cinturón de murallas, de donde todavía toma tercia y nona: las horas canónicas que, según los comentaristas, tocaba precisamente la Badia. Dante creció escuchándolas, a menos de cien metros de su casa.

Pero la escena que quiero contarte ocurrió medio siglo después de su muerte. En 1373, la misma Comuna de Florencia que lo había condenado a la hoguera decidió pagar lecturas públicas de la Comedia. Y eligió para darlas a Giovanni Boccaccio, el autor del Decamerón, admirador devoto de Dante. En octubre de ese año empezó a explicar el poema canto a canto en Santo Stefano di Badia, la iglesita pegada a esta abadía, ante un público de florentinos de todas las clases.

No llegó muy lejos. Viejo y enfermo, tuvo que interrumpir las lecturas en el canto XVII del Infierno, y murió en 1375. Pero algo había cambiado para siempre: un poema escrito en la lengua de la calle, el florentino que hablaban los tenderos, recibía el mismo comentario solemne que Virgilio. Y fue Boccaccio quien empezó a llamar divina a la Comedia, un adjetivo que acabaría pegado al título.

Si la iglesia está abierta, entra a ver la Aparición de la Virgen a San Bernardo de Filippino Lippi, y busca el claustro de los Naranjos, uno de los rincones más silenciosos del centro. Después baja por Via del Proconsolo hasta la Piazza San Firenze, toma Borgo dei Greci hacia el este y, antes de llegar a Santa Croce, gira a la derecha por Via de' Benci. Busca una torre con una pequeña logia a sus pies.

Nearby stories