Capillas Mediceas y la Sacristía Nueva
Why is it significant?
Levanta la vista hacia esa enorme cúpula de ladrillo rojo que asoma detrás de San Lorenzo, casi tan imponente como la de la catedral. No cubre una iglesia, sino un mausoleo: bajo ella descansan los grandes duques de Toscana, y debajo de ellos, en la cripta, buena parte de la dinastía.
Key Facts
| Place | Capillas Mediceas y la Sacristía Nueva |
|---|---|
| Address | Piazza di Madonna degli Aldobrandini 6, 50123 Firenze FI, Italy |
| Geo Coordinates | 43.77520, 11.25310 |
| Part of Walk | Florencia de los Médici: de San Lorenzo a Santa Maria Novella |
| Generated | Generated |
Levanta la vista hacia esa enorme cúpula de ladrillo rojo que asoma detrás de San Lorenzo, casi tan imponente como la de la catedral. No cubre una iglesia, sino un mausoleo: bajo ella descansan los grandes duques de Toscana, y debajo de ellos, en la cripta, buena parte de la dinastía.
La Capilla de los Príncipes se empezó en 1604, y su interior está forrado de mármoles y piedras duras: jaspe, lapislázuli, coral, nácar, ensamblados como un rompecabezas. Para hacerlo posible, los Médici fundaron un taller propio, el Opificio delle Pietre Dure, que aún existe. Los escudos de las ciudades toscanas brillan en el zócalo como joyas... y las obras se alargaron tanto que la dinastía se extinguió antes de verlas acabadas.
Al lado está la Sacristía Nueva, obra de Miguel Ángel desde 1520. Dos duques jóvenes, Lorenzo y Giuliano, miran pensativos desde sus nichos, y a sus pies yacen cuatro figuras: la Noche, el Día, la Aurora y el Crepúsculo. Un poeta escribió que la Noche dormía tan bien que, si la despertabas, te hablaría. Miguel Ángel contestó con versos en nombre de la estatua: grato me es el sueño, y más ser de piedra, mientras duren el daño y la vergüenza. Y en 1975 apareció bajo la sacristía un cuarto con dibujos al carbón en las paredes, que muchos atribuyen a Miguel Ángel escondido allí tras el asedio de 1530.
En la cripta están Cosimo I y su esposa, Eleonora di Toledo. Ella murió en 1562, con apenas cuarenta años, víctima de unas fiebres en Pisa pocos días después de perder a dos de sus hijos. Ya ves: la duquesa española que llegó al Palazzo Medici terminó aquí, a un centenar de pasos.
Y aquí reposa también la última Médici, Anna Maria Luisa, que en 1737 firmó el Pacto de Familia: todas las colecciones debían quedarse en Florencia para siempre. Gracias a ella, los tesoros de la familia no acabaron dispersos por las cortes de Europa. Ahora toma Via Faenza hacia el norte, dejando atrás el bullicio, en busca de la fortaleza que los Médici construyeron contra sus propios ciudadanos.