Palazzo Medici Riccardi y la Capilla de los Magos
Why is it significant?
Párate en la esquina de Via Cavour con Via de' Gori y mira este bloque de piedra que parece más una fortaleza que una casa. Abajo, sillares toscos como rocas recién sacadas de la cantera; arriba, piedra cada vez más lisa, como si el edificio se fuera civilizando a medida que sube.
Key Facts
| Place | Palazzo Medici Riccardi y la Capilla de los Magos |
|---|---|
| Address | Via Camillo Cavour 3, 50129 Firenze FI, Italy |
| Geo Coordinates | 43.77510, 11.25600 |
| Part of Walk | Florencia de los Médici: de San Lorenzo a Santa Maria Novella |
| Generated | Generated |
Párate en la esquina de Via Cavour con Via de' Gori y mira este bloque de piedra que parece más una fortaleza que una casa. Abajo, sillares toscos como rocas recién sacadas de la cantera; arriba, piedra cada vez más lisa, como si el edificio se fuera civilizando a medida que sube. Es el Palazzo Medici Riccardi, la casa de la familia que mandó en Florencia durante casi un siglo sin llevar jamás corona.
Cosimo el Viejo lo encargó en 1444. Cuenta Vasari que Brunelleschi le presentó un proyecto grandioso y que Cosimo lo rechazó por demasiado ostentoso... en una república, la envidia de los vecinos se pagaba con el destierro, y él ya sabía lo que era el exilio. Dicen que Brunelleschi rompió la maqueta de pura rabia. Ganó Michelozzo, con un palacio austero por fuera y riquísimo por dentro. Fíjate en las ventanas de la planta baja, apoyadas sobre ménsulas como rodillas: se llaman ventanas arrodilladas y las diseñó Miguel Ángel en 1517, cuando se cerró la logia abierta de la esquina.
Arriba se esconde la joya, la Capilla de los Magos, una sala diminuta que Benozzo Gozzoli pintó en 1459. Por sus paredes avanza una cabalgata de reyes, pajes, halcones y guepardos entre colinas toscanas, y entre los jinetes la tradición reconoce a los propios Médici. Busca a un hombre que mira hacia ti con un gorro rojo: en el gorro lleva escrito el nombre del pintor. Una firma escondida a la vista de todos.
Este palacio también vio caer a la familia. En 1494, con los Médici expulsados, el rey Carlos VIII de Francia se alojó aquí y la ciudad saqueó sus colecciones. Décadas después, el joven Cosimo I vivió entre estos muros, y aquí llegó en 1539 su esposa española, Eleonora di Toledo, hija del virrey de Nápoles. Al año siguiente la pareja se trasladó al Palazzo Vecchio, y en 1659 la familia Riccardi compró la casa. De ahí el doble apellido.
Quédate con el nombre de Eleonora, porque va a acompañarte durante todo el paseo, de una capilla a otra y hasta su última morada. Ahora camina unos pasos por Via de' Gori hacia la plaza, donde te espera la iglesia de la familia... con una fachada que nadie llegó a terminar.