Salisbury Crags y la Radical Road
Why is it significant?
Levanta la vista: una muralla de roca oscura, casi vertical, corta el cielo de lado a lado por encima de tu cabeza. Son los Salisbury Crags, y el camino que corre a sus pies, pegado a la pared, se llama Radical Road. Esa roca nació bajo tierra.
Key Facts
| Place | Salisbury Crags y la Radical Road |
|---|---|
| Address | Queen's Drive, Holyrood Park, Edinburgh EH8 8HG, UK |
| Geo Coordinates | 55.94880, -3.17220 |
| Part of Walk | Un volcán en la ciudad: Arthur's Seat y Holyrood Park, Edimburgo |
| Generated | Generated |
Levanta la vista: una muralla de roca oscura, casi vertical, corta el cielo de lado a lado por encima de tu cabeza. Son los Salisbury Crags, y el camino que corre a sus pies, pegado a la pared, se llama Radical Road.
Esa roca nació bajo tierra. Hace unos 340 millones de años, el magma se coló entre capas de arena y barro y se enfrió despacio, formando una lámina gruesa y durísima de dolerita. Después llegaron los glaciares, que barrieron las rocas blandas de alrededor y dejaron la lámina al aire, como el canto de un libro que asoma de la estantería. Los geólogos llaman sill a este tipo de lámina, y estos riscos son uno de los ejemplos más estudiados del mundo. Desde lo alto de los riscos tienes una de las mejores vistas de Edimburgo, aunque desde aquí abajo la sensación es otra: la de estar a los pies de una ola de piedra.
En el siglo XVIII esta pared fue una cantera. Se cortaban bloques y se enviaban por mar para pavimentar calles, también en Londres. Los vecinos de Edimburgo veían cómo se comían su paisaje a mordiscos, y todavía se notan las cicatrices en la roca. Hizo falta un largo pleito para que, a comienzos de la década de 1830, se acabara la extracción.
El camino tiene otra historia. En 1820, los tejedores del oeste de Escocia, arruinados por la caída de los salarios, se alzaron en lo que se llamó la Guerra Radical, y la revuelta fue aplastada. Para dar trabajo a tejedores en paro se les puso a construir este sendero, y se atribuye la idea a Walter Scott, que adoraba pasear por aquí. Por eso quedó el nombre: el camino de los radicales.
Un aviso: tras un gran desprendimiento en 2018, la Radical Road ha pasado años cerrada, así que si ves vallas, respétalas; la montaña sigue viva. Ahora da media vuelta y sigue Queen's Drive hacia el noreste, hasta una casita de piedra medio escondida al pie de la ladera.