Palacio de Holyroodhouse: la casa de María Estuardo
Why is it significant?
Asómate a las verjas y mira la fachada del palacio de Holyroodhouse. Fíjate en las dos torres de las esquinas, con sus tejados cónicos: parecen gemelas, pero entre una y otra hay casi siglo y medio.
Key Facts
| Place | Palacio de Holyroodhouse: la casa de María Estuardo |
|---|---|
| Address | Canongate, Edinburgh EH8 8DX, UK |
| Geo Coordinates | 55.95250, -3.17300 |
| Part of Walk | Edimburgo: del Castillo a Holyrood por la Royal Mile |
| Generated | Generated |
Asómate a las verjas y mira la fachada del palacio de Holyroodhouse. Fíjate en las dos torres de las esquinas, con sus tejados cónicos: parecen gemelas, pero entre una y otra hay casi siglo y medio. La de la izquierda la levantó Jacobo V hacia 1530; la de la derecha es una copia que mandó construir Carlos II en la década de 1670 para que la fachada quedara simétrica.
Hoy es la residencia oficial del monarca británico en Escocia, y cada verano el rey pasa aquí una semana de recepciones y ceremonias. Pero el palacio se lo debe casi todo, en la memoria de la gente, a una mujer: María Estuardo, que llegó desde Francia en 1561 con dieciocho años, viuda de un rey francés, y vivió aquí los seis años más dramáticos de la historia escocesa.
La noche del 9 de marzo de 1566, la reina cenaba en una salita de sus aposentos, en esa torre vieja de la izquierda, con su secretario italiano, David Rizzio. Estaba embarazada de seis meses. De pronto, por una escalera privada, entraron su marido, lord Darnley, y un grupo de nobles armados. Rizzio se agarró a las faldas de la reina suplicando, pero lo arrastraron fuera y lo apuñalaron una y otra vez. La tradición habla de cincuenta y seis puñaladas, y durante siglos se enseñó a los visitantes una mancha en el suelo que, según decían, era su sangre.
Menos de un año después, Darnley apareció muerto en el jardín de una casa que había volado por los aires a las afueras de la ciudad. Tres meses más tarde, la reina se casó con el principal sospechoso, el conde de Bothwell. Fue el principio del fin: en 1567 María tuvo que abdicar en su hijo, el futuro Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra. Casi dos siglos después, en 1745, otro Estuardo, Carlos Eduardo, el famoso Bonnie Prince Charlie, ofreció aquí bailes durante unas semanas soñando con recuperar el trono de su familia.
Pegadas al costado norte del palacio, a la izquierda, se alzan las ruinas de una iglesia gótica sin tejado. Es lo que queda de la abadía que dio nombre a todo esto, y está a solo unos pasos.