Old Calton Burial Ground: la tumba de David Hume
Why is it significant?
Entra en el cementerio y busca la torre redonda y achaparrada que destaca nada más pasar la verja, como un castillo de juguete. No es una torre: es una tumba. Dentro descansa David Hume, el filósofo más importante que ha dado Escocia y uno de los más influyentes de la historia.
Key Facts
| Place | Old Calton Burial Ground: la tumba de David Hume |
|---|---|
| Address | Waterloo Place, Edinburgh EH1 3BQ, UK |
| Geo Coordinates | 55.95340, -3.18610 |
| Part of Walk | Edimburgo georgiana: la New Town y el Calton Hill |
| Generated | Generated |
Entra en el cementerio y busca la torre redonda y achaparrada que destaca nada más pasar la verja, como un castillo de juguete. No es una torre: es una tumba. Dentro descansa David Hume, el filósofo más importante que ha dado Escocia y uno de los más influyentes de la historia.
Hume dudaba de casi todo: de los milagros, de la causalidad, de la idea misma de un yo permanente. Para la Edimburgo devota del siglo XVIII era un escándalo con peluca. Y sin embargo era el hombre más amable de la ciudad, al que en París llamaban le bon David. Murió en 1776, sereno, bromeando con sus amigos sobre las excusas que le pondría a Caronte para retrasar el viaje. El mausoleo lo diseñó su amigo Robert Adam.
Cuenta la leyenda que, tras el entierro, la gente se agolpaba aquí convencida de que el diablo vendría a llevarse el alma del ateo, y que sus amigos montaron guardia junto a la tumba varias noches, con velas y pistolas. Otra historia dice que, cuando vivía en la New Town, una muchacha escribió con tiza en la esquina de su calle San David, por burla, y que él respondió que hombres mucho mejores que él habían sido hechos santos. Hoy esa calle se llama St David Street.
Cerca verás un obelisco altísimo. Recuerda a los Mártires Políticos, Thomas Muir y sus compañeros, que en 1793 y 1794 pidieron reformas y un voto más justo, y fueron condenados por sedición y deportados a Australia. Y junto a él, una sorpresa: una estatua de Abraham Lincoln, de 1893, en honor a los soldados escoceses que lucharon en la guerra civil estadounidense. Se dice que es la primera estatua de un presidente de Estados Unidos fuera de su país.
Sal de nuevo a Waterloo Place y busca, un poco más adelante en la acera de la izquierda, unas escaleras que suben por la ladera. Te toca trepar un buen rato: arriba está el Calton Hill, y la recompensa vale cada escalón.