Oberbaumbrücke: el puente castillo
Why is it significant?
Camina por la Oberbaumbrücke y fíjate en lo que tienes alrededor: arcos de ladrillo rojo, almenas, dos torres puntiagudas en el centro, y por el piso de arriba, el metro amarillo atravesando el río como si nada. Parece un castillo de cuento que alguien olvidó en mitad del Spree.
Key Facts
| Place | Oberbaumbrücke: el puente castillo |
|---|---|
| Address | Oberbaumstraße, 10997 Berlin, Germany |
| Geo Coordinates | 52.50170, 13.44570 |
| Part of Walk | Kreuzberg secreto: de la East Side Gallery al canal, el Berlín del arte urbano |
| Generated | Generated |
Camina por la Oberbaumbrücke y fíjate en lo que tienes alrededor: arcos de ladrillo rojo, almenas, dos torres puntiagudas en el centro, y por el piso de arriba, el metro amarillo atravesando el río como si nada. Parece un castillo de cuento que alguien olvidó en mitad del Spree.
El nombre viene de la antigua aduana fluvial. En la frontera de la ciudad, río arriba, se tendía sobre el agua una barrera de troncos, el «árbol de arriba», para que ningún barco entrara en Berlín sin pagar. El puente actual se terminó en 1896, en estilo neogótico, inspirándose en las viejas puertas de las ciudades de Brandeburgo, y desde 1902 el metro elevado cruza por su piso superior.
En los últimos días de la guerra, en 1945, el ejército alemán voló la parte central para frenar el avance soviético. Luego llegó la división: todo el río pertenecía al Este, y el puente se convirtió en un paso fronterizo solo para peatones. La línea de metro quedó cortada, y los trenes del Oeste daban media vuelta en Schlesisches Tor, justo al otro lado. Durante décadas, nada con ruedas cruzó por aquí.
Tras la reunificación, el puente se restauró y el arquitecto valenciano Santiago Calatrava diseñó el nuevo tramo central de acero, por el que el metro volvió a cruzar en 1995. Hoy une Friedrichshain y Kreuzberg, que desde 2001 forman un solo distrito. Al anochecer, fíjate en el letrero de neón sobre las vías: dos manos juegan a piedra, papel o tijera, una y otra vez, sin que ninguna gane nunca. Un guiño a la rivalidad entre dos orillas que durante décadas no pudieron ni saludarse.
Al bajar del puente, ya en Kreuzberg, gira a la derecha y busca la ribera junto al agua. Allí hay un pequeño memorial que casi nadie mira, y que cuenta una de las historias más tristes de la frontera.