Carrer de Montcada y el Museu Picasso
Why is it significant?
Entras en Carrer de Montcada, una calle medieval estrecha, de piedra, flanqueada por palacios con grandes portones. Si te asomas a sus patios verás escaleras exteriores que suben a galerías de arcos góticos sobre columnas finas.
Key Facts
| Place | Carrer de Montcada y el Museu Picasso |
|---|---|
| Address | Carrer de Montcada 15-23, 08003 Barcelona, Spain |
| Geo Coordinates | 41.38520, 2.18100 |
| Part of Walk | Picasso en Barcelona: el Born, la Ribera y Santa Maria del Mar |
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Entras en Carrer de Montcada, una calle medieval estrecha, de piedra, flanqueada por palacios con grandes portones. Si te asomas a sus patios verás escaleras exteriores que suben a galerías de arcos góticos sobre columnas finas. Aquí vivieron, desde la Edad Media, las grandes familias de mercaderes de Barcelona.
La calle se abrió en el siglo XII y lleva el nombre de la familia Montcada, una de las más poderosas de la Cataluña medieval. Cuando el comercio mediterráneo enriqueció a la ciudad, aquí era donde había que tener casa: a pocos pasos del puerto y de Santa Maria del Mar, la iglesia del barrio. Los patios con escalera descubierta que ves al pasar son un rasgo típico de los palacios góticos catalanes: la casa se exhibía hacia dentro, no hacia la calle.
En 1963 abrió en el Palau Aguilar, uno de estos palacios, el Museu Picasso. Pero en la España de Franco el nombre de Picasso resultaba incómodo: era el autor del Guernica y un exiliado declarado. Así que, al principio, se presentó oficialmente como la colección Sabartés, el legado de Jaume Sabartés, amigo de juventud del pintor, de los tiempos de Els Quatre Gats, y su secretario durante décadas.
Después llegaron las grandes donaciones. Tras la muerte de Sabartés, Picasso regaló al museo su serie de Las Meninas, decenas de variaciones sobre el cuadro de Velázquez pintadas en 1957. Y en 1970 donó cientos de obras de juventud que su familia había conservado en Barcelona: los dibujos de la Llotja, los cuadros académicos, los cuadernos de niño. Ningún otro museo cuenta tan bien cómo se hizo pintor.
Hoy el museo ocupa cinco palacios medievales unidos por dentro, y pasar de uno a otro es como recorrer la propia calle sin salir a ella. Y ahí te esperan La primera comunión y Ciencia y caridad, los cuadros de la Mercè. Al salir, sigue Montcada hasta el final, donde desemboca en un paseo ancho y alargado: el Passeig del Born.