Els Josepets y la Plaça de Lesseps: el convento que bautizó Gràcia
Why is it significant?
En medio del tráfico de la plaza, busca una iglesia de piedra de aspecto antiguo, plantada como si no se hubiera enterado de que a su alrededor pasan ahora autobuses, coches y motos a todas horas. Ese edificio es más viejo que casi todo lo que vas a ver hoy en Gràcia.
Key Facts
| Place | Els Josepets y la Plaça de Lesseps: el convento que bautizó Gràcia |
|---|---|
| Address | Plaça de Lesseps, 08023 Barcelona, Spain |
| Geo Coordinates | 41.40680, 2.14870 |
| Part of Walk | Gràcia, el pueblo dentro de Barcelona: plazas, la Casa Vicens y la Plaça del Diamant |
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En medio del tráfico de la plaza, busca una iglesia de piedra de aspecto antiguo, plantada como si no se hubiera enterado de que a su alrededor pasan ahora autobuses, coches y motos a todas horas. Ese edificio es más viejo que casi todo lo que vas a ver hoy en Gràcia.
Es la iglesia de los Josepets, como la llama todo el mundo. En 1626 los carmelitas descalzos fundaron aquí, en pleno campo, un convento dedicado a la Virgen de Gràcia y a san José. Entonces no había barrio: solo masías, viñas, huertos y caminos de carro que subían desde Barcelona. Por su devoción a san José, los barceloneses apodaron con cariño a los frailes los Josepets. Y la explicación más aceptada del nombre del barrio es justamente esta: en torno al convento de Gràcia fue naciendo, poco a poco, la villa de Gràcia.
La vida del convento no fue tranquila. En 1835, con las revueltas anticlericales y las leyes contra las órdenes religiosas, los frailes tuvieron que marcharse y el convento se perdió. La iglesia sobrevivió convertida en parroquia, y ha resistido guerras y reformas urbanas hasta quedar en medio de esta plaza llena de tráfico.
¿Y por qué Lesseps? Ferdinand de Lesseps, el hombre que años después impulsaría el canal de Suez, inaugurado en 1869, fue cónsul de Francia en Barcelona. En 1842 el general Espartero mandó bombardear la ciudad desde el castillo de Montjuïc para sofocar una revuelta, y Lesseps se dedicó a proteger y evacuar a todos los que pudo, barceloneses y extranjeros por igual. La ciudad se lo agradeció poniendo su nombre a esta plaza.
Desde aquí el barrio cambia de cara: más cuesta, más silencio, calles que suben hacia el Park Güell. Pero tú vas a volver hacia el corazón de la villa. Avanza unos pasos por la Travessera de Dalt y toma Carrer de Verdi, una calle larga y estrecha que atraviesa Gràcia de norte a sur.