Carrer de Verdi: la calle que se disfraza en agosto
Why is it significant?
Camina despacio por esta calle estrecha y mira hacia arriba: balcones con macetas y ropa tendida, persianas de madera, alguna bandera, cables que cruzan de un lado a otro.
Key Facts
| Place | Carrer de Verdi: la calle que se disfraza en agosto |
|---|---|
| Address | Carrer de Verdi 100, 08012 Barcelona, Spain |
| Geo Coordinates | 41.40610, 2.15460 |
| Part of Walk | Gràcia, el pueblo dentro de Barcelona: plazas, la Casa Vicens y la Plaça del Diamant |
| Generated | Generated |
Camina despacio por esta calle estrecha y mira hacia arriba: balcones con macetas y ropa tendida, persianas de madera, alguna bandera, cables que cruzan de un lado a otro. Ahora imagínala en agosto, con el cielo tapado por completo por un techo de colores, peces gigantes, una selva de cartón o un fondo marino hecho con botellas de plástico.
Eso es la Festa Major de Gràcia, la gran fiesta del barrio, que se celebra cada año a mediados de agosto, alrededor del día 15. Durante una semana, decenas de calles y plazas compiten por tener la decoración más espectacular, y Verdi suele estar entre las que se engalanan. Cada calle elige un tema y lo convierte en un escenario: un barco pirata, un cuento, una ciudad imaginaria.
Lo extraordinario es cómo se hace. No hay grandes empresas detrás: son los propios vecinos, organizados en comisiones de calle, los que pasan meses reuniendo materiales, muchas veces reciclados, y fabricando los adornos en locales, patios y azoteas. Las primeras noticias de calles engalanadas se remontan al siglo XIX, y la tradición ha pasado de padres a hijos.
Durante esa semana Gràcia recibe a cientos de miles de visitantes. Hay conciertos en las plazas, castellers levantando torres humanas, correfocs con diablos y petardos, gigantes, y comidas populares en mesas largas en medio de la calle. Y al final llega la parte que casi nadie ve: los mismos vecinos lo desmontan todo, barren y devuelven la calle a la normalidad, como si nada hubiera pasado.
Fuera de agosto, Verdi es otra cosa: una de las calles más vivas de Gràcia, con tiendas pequeñas, bares y vecinos que se saludan por su nombre. Su nombre, por cierto, homenajea al compositor Giuseppe Verdi. Ahora toma alguna de las calles que van hacia el este y busca una plaza tranquila donde un hombre de bronce está sentado en un banco, contemplando un plano.