Casa Vicens: la primera casa de Gaudí
Why is it significant?
Mira la casa que asoma entre los muros de la calle: ladrillo rojizo, franjas de azulejos verdes y blancos como un tablero de ajedrez, y una cenefa de flores amarillas que se repite por toda la fachada.
Key Facts
| Place | Casa Vicens: la primera casa de Gaudí |
|---|---|
| Address | Carrer de les Carolines 20-26, 08012 Barcelona, Spain |
| Geo Coordinates | 41.40350, 2.15060 |
| Part of Walk | Gràcia, el pueblo dentro de Barcelona: plazas, la Casa Vicens y la Plaça del Diamant |
| Generated | Generated |
Mira la casa que asoma entre los muros de la calle: ladrillo rojizo, franjas de azulejos verdes y blancos como un tablero de ajedrez, y una cenefa de flores amarillas que se repite por toda la fachada. Torrecillas, miradores, rejas de hierro... parece un palacio de cuento oriental encajado en una calle de Gràcia.
Es la Casa Vicens, la primera casa que diseñó Antoni Gaudí. El encargo llegó en 1883: Manuel Vicens, un agente de bolsa, quería una casa de veraneo. En aquella época Gràcia era el lugar al que los barceloneses acomodados escapaban del calor y del humo de la ciudad. Gaudí tenía poco más de treinta años y casi ninguna obra importante a sus espaldas. Aquí ensayó, por primera vez, mucho de lo que vendría después.
Cuenta la historia que, cuando Gaudí visitó el solar, lo encontró cubierto de pequeñas flores amarillas, claveles moros, y con una palmera. No desperdició nada: las flores acabaron convertidas en azulejos, y las hojas de palmito, en la famosa reja de hierro fundido. El paisaje del terreno se quedó pegado a la casa para siempre.
Por dentro es todavía más sorprendente: techos de madera policromada, paredes pintadas con pájaros y ramas, y un fumadero de inspiración árabe con un techo que imita los mocárabes de la Alhambra. Durante más de un siglo fue una vivienda privada, y los barceloneses solo podían verla desde la calle. En 2005 entró en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, junto a otras obras de Gaudí, y en 2017 abrió por fin sus puertas como museo.
Fíjate también en que la casa original era más pequeña. En los años veinte otro arquitecto la amplió, con el visto bueno de Gaudí, y el jardín, que entonces llegaba mucho más lejos, se fue reduciendo a medida que el barrio crecía a su alrededor. Ahora sigue hacia el norte, hasta la gran Plaça de Lesseps, donde una iglesia de piedra explica el nombre de todo el barrio.