Estadio Alberto J. Armando y pasión xeneize en La Bombonera
Why is it significant?
Nos situamos ante el templo de la pasión deportiva más vibrante y universal del fútbol mundial: el Estadio Alberto J. Armando, consagrado en todos los continentes con el entrañable apodo de La Bombonera.
Key Facts
| Place | Estadio Alberto J. Armando y pasión xeneize en La Bombonera |
|---|---|
| Address | Brandsen 805, C1159 CABA, Argentina |
| Geo Coordinates | -34.63550, -58.36480 |
| Part of Walk | La Boca, Caminito y el Riachuelo: conventillos de chapa, arte y pasión xeneize |
| Generated | Generated |
Nos situamos ante el templo de la pasión deportiva más vibrante y universal del fútbol mundial: el Estadio Alberto J. Armando, consagrado en todos los continentes con el entrañable apodo de La Bombonera. Hogar secular del Club Atlético Boca Juniors fundado el 3 de abril de 1905 por cinco jóvenes hijos de inmigrantes genoveses en la vecina plaza Solís, el estadio fue inaugurado el 25 de mayo de 1940 con un proyecto audaz del arquitecto esloveno Viktor Sulčič junto al ingeniero José Luis Delpini.
¿Por qué su nombre Bombonera? Sulčič recibió como regalo de cumpleaños una caja de bombones de chocolate; al mirar la forma compacta con una bandeja plana y tres laterales elevados, exclamó que era idéntica a los planos del estadio que acababa de dibujar.
Debido a las estrechas dimensiones del terreno encajonado entre vías férreas y casas vecinales, los arquitectos idearon tres bandejas superpuestas con una pendiente vertiginosa y una pared vertical de palcos vip, logrando una acústica ensordecedora donde el aliento de cincuenta y cuatro mil espectadores reverbera como un trueno sobre el césped. La frase popular afirma con verdad física que La Bombonera no tiembla, late: las tribunas oscilan rítmicamente al unísono cuando la hinchada salta cantando sus himnos. Sobre este césped deslumbraron dioses del balón como Diego Armando Maradona, Juan Román Riquelme y Martín Palermo. En la fachada exterior lucen murales gigantescos de Pérez Celis y Quinquela Martín pintados con los sagrados colores azul y oro, inspirados en la bandera del primer barco sueco que fondeó en el puerto en 1907. El Museo de la Pasión Boquense exhibe trofeos de Copa Libertadores y camisetas históricas.
Sentir la energía telúrica que emana de este coloso de cemento es comprender por qué el fútbol en Argentina no es un pasatiempo, sino una religión cívica de masas.
Doblemos hacia el sureste por el Pasaje Garibaldi cruzando las históricas vías férreas del puerto.