Pasaje Garibaldi y vías históricas del ferrocarril de cargas portuario
Why is it significant?
Caminamos sobre los viejos durmientes de quebracho y los rieles de acero incrustados en los adoquines del Pasaje Garibaldi, una arteria ferroviaria y peatonal que atesora la memoria del trabajo rudo portuario de La Boca.
Key Facts
| Place | Pasaje Garibaldi y vías históricas del ferrocarril de cargas portuario |
|---|---|
| Address | Garibaldi y Rocha, C1160 CABA, Argentina |
| Geo Coordinates | -34.63780, -58.36350 |
| Part of Walk | La Boca, Caminito y el Riachuelo: conventillos de chapa, arte y pasión xeneize |
| Generated | Generated |
Caminamos sobre los viejos durmientes de quebracho y los rieles de acero incrustados en los adoquines del Pasaje Garibaldi, una arteria ferroviaria y peatonal que atesora la memoria del trabajo rudo portuario de La Boca. Construida a finales del siglo diecinueve como ramal de cargas del Ferrocarril Buenos Aires y Puerto de Ensenada, esta vía férrea comunicaba directamente las dársenas del Riachuelo con las terminales de granos y las estaciones centrales de la provincia pampeana.
Observen las fachadas de las viviendas que flanquean las vías: casas construidas con chapas acanaladas de zinc galvanizado clavadas sobre armazones de madera de pino tea, sobreelevadas sobre zócalos de mampostería de hasta dos metros de altura para ponerse a salvo de las periódicas sudestadas e inundaciones del río.
El nombre del pasaje conmemora la figura del general Giuseppe Garibaldi, héroe de la unificación italiana que combatió en las guerras del Río de la Plata en la década de 1840 al mando de la escuadra fluvial defensora de Montevideo. La población de La Boca estaba compuesta mayoritariamente por familias llegadas de la provincia marítima de Génova, conocidos popularmente en lunfardo como xeneizes—deformación dialectal del ligur zeneize. En estas esquinas se fundaron las primeras mutuales obreras, la Sociedad de Bomberos Voluntarios de La Boca en 1884—la primera de toda la república—y los talleres de fileteadores que decoraban los carros de panaderos con firuletes de esmalte brillante. En la actualidad, artesanos locales exhiben esculturas de hierro forjado, óleos costeros y recuerdos tangueros a lo largo del sendero peatonal.
Cruzar estas vías mientras el sol de la tarde ilumina las chapas multicolores es entrar en un cuadro vivo de la vida obrera decimonónica.
Sigamos hacia el sur por Garibaldi hasta alcanzar la orilla fluvial donde se erige el Teatro de la Ribera.