Torre del Fantasma y leyendas modernistas de la calle Villafañe
Why is it significant?
Alzamos la mirada hacia la cúspide sinuosa del edificio situado en la esquina de Wenceslao Villafañe y la avenida Almirante Brown, conocido popularmente en las crónicas porteñas como la Torre del Fantasma.
Key Facts
| Place | Torre del Fantasma y leyendas modernistas de la calle Villafañe |
|---|---|
| Address | Wenceslao Villafañe y Almirante Brown, C1157 CABA, Argentina |
| Geo Coordinates | -34.63480, -58.36050 |
| Part of Walk | La Boca, Caminito y el Riachuelo: conventillos de chapa, arte y pasión xeneize |
| Generated | Generated |
Alzamos la mirada hacia la cúspide sinuosa del edificio situado en la esquina de Wenceslao Villafañe y la avenida Almirante Brown, conocido popularmente en las crónicas porteñas como la Torre del Fantasma. Construido hacia 1910 por encargo de la acaudalada propietaria María Luisa Auvert Arnaud y diseñado por el arquitecto Guillermo Álvarez, este inmueble de tres plantas rematado por una esbelta torre mirador circular constituye uno de los ejemplos más ricos del Art Nouveau modernista catalán y catalán en el sur porteño.
La fachada cautiva por su ornamentación orgánica: ménsulas de hierro curvado, balcones de herrería floral ondulada y guirnaldas de hojas talladas en piedra parís que contrastan con las líneas populares del vecindario.
La leyenda urbana más célebre de La Boca comenzó cuando la señora Auvert alquiló las habitaciones de la torre superior a Clementina, una talentosa pintora bohemia que instaló allí su taller de pintura. Según el relato popular transmitido de generación en generación, una conocida crítica de arte visitó el estudio y fotografió las telas de Clementina; al revelar las placas fotográficas en su laboratorio, descubrió horrorizada diminutas criaturas fantasmales y duendes transparentes escondidos entre las pinceladas. Poco tiempo después, la joven artista se precipitó misteriosamente al vacío desde el balcón de la torre. Desde entonces, vecinos de la cuadra aseguran escuchar melodías nocturnas de piano desafinado, susurros y sombras inquietas que recorren los ventanales de la torre bajo la luna llena. El edificio sobrevive hoy con viviendas particulares y comercios en la planta baja. Los pisos superiores conservan carpinterías de cedro talladas a mano y vitrales florales que tiñen de rojo y verde los rellanos de la escalera cuando el sol poniente ilumina la torre.
Mito o sugestión popular, la Torre del Fantasma encarna la fecunda imaginación poética que habita en las esquinas secretas de Buenos Aires.
Caminemos por la calle Brandsen hacia el oeste para llegar a las puertas sagradas de La Bombonera.