Stroopwafels y queso: el lado dulce del mercado
Why is it significant?
Huele a caramelo y a mantequilla caliente. En una plancha de hierro con dibujo de rejilla, alguien prensa bolitas de masa que salen convertidas en obleas finísimas, las abre en dos como quien abre un libro y las rellena de sirope. Es el stroopwafel, el gofre de sirope, y aquí lo puedes ver nacer.
Key Facts
| Place | Stroopwafels y queso: el lado dulce del mercado |
|---|---|
| Address | Albert Cuypstraat 260, 1073 BN Amsterdam, Netherlands |
| Geo Coordinates | 52.35680, 4.89860 |
| Part of Walk | Ámsterdam con hambre: De Pijp, el mercado Albert Cuyp y el Amstel |
| Generated | Generated |
Huele a caramelo y a mantequilla caliente. En una plancha de hierro con dibujo de rejilla, alguien prensa bolitas de masa que salen convertidas en obleas finísimas, las abre en dos como quien abre un libro y las rellena de sirope. Es el stroopwafel, el gofre de sirope, y aquí lo puedes ver nacer.
Su origen se sitúa en Gouda, la ciudad del queso, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. La historia que se cuenta allí habla de un panadero que aprovechó migas y restos de masa, los unió con sirope barato y creó una golosina para los pobres. Lo que nació del aprovechamiento acabó siendo un símbolo nacional que hoy se empaqueta por millones y viaja en todas las maletas.
Truco de holandés: pon un stroopwafel encima de una taza de café o de té caliente y espera un minuto. El vapor ablanda el sirope, la galleta se curva un poco, y al primer mordisco el caramelo se estira como un hilo. Recién hecho en el mercado no necesita trucos: cómelo enseguida, y cuidado con los dedos.
Ahora mira las pirámides de quesos amarillos. Gouda y Edam no son marcas, sino ciudades: eran los mercados donde los granjeros llevaban sus quesos a pesar y vender, y los nombres viajaron con ellos por medio mundo en las bodegas de los barcos holandeses. Si te ofrecen probar, pide uno joven y otro muy curado. En el viejo notarás unos granitos crujientes... no es sal, son cristales que se forman durante los largos meses de maduración.
Fíjate también en lo que se vende a tu alrededor: especias de Indonesia, roti de Surinam, aceitunas, pan de pita. Este mercado cuenta la historia de quién ha llegado a Ámsterdam, plato a plato, y pronto volveremos sobre ella. Ahora gira a la derecha antes de salir a la Van Woustraat y busca, un par de calles al sur, el verde del Sarphatipark.