Museo Van Gogh
Why is it significant?
Frente a ti tienes dos edificios unidos: uno de líneas rectas y otro curvo, ovalado, como una piedra pulida por el agua. Es el Museo Van Gogh, que guarda la mayor colección del mundo de un pintor que en vida apenas vendió nada.
Key Facts
| Place | Museo Van Gogh |
|---|---|
| Address | Museumplein 6, 1071 DJ Amsterdam, Netherlands |
| Geo Coordinates | 52.35840, 4.88110 |
| Part of Walk | Ámsterdam del arte: Rijksmuseum, Van Gogh, Museumplein y el Vondelpark |
| Generated | Generated |
Frente a ti tienes dos edificios unidos: uno de líneas rectas y otro curvo, ovalado, como una piedra pulida por el agua. Es el Museo Van Gogh, que guarda la mayor colección del mundo de un pintor que en vida apenas vendió nada.
El edificio principal lo diseñó Gerrit Rietveld, el arquitecto de la famosa silla roja y azul de la vanguardia holandesa. Murió en 1964 y no llegó a verlo terminado: el museo abrió en 1973. El ala ovalada es del japonés Kisho Kurokawa, de 1999. Un museo para un holandés que soñaba con Japón, completado por un arquitecto japonés: a Vincent le habría gustado.
La colección existe gracias a una mujer: Jo van Gogh-Bonger, la esposa de Theo, el hermano de Vincent. Vincent murió en julio de 1890; Theo, apenas seis meses después. Jo se quedó con un hijo pequeño, cientos de cuadros que casi nadie quería y un montón de cartas. Y dedicó su vida a darlos a conocer: organizó exposiciones, vendió con astucia, publicó la correspondencia. Sin ella, quizá hoy no sabríamos quién fue Van Gogh.
Aquí cuelgan unas doscientas pinturas suyas, entre ellas Los comedores de patatas, la primera versión de El dormitorio y una de las versiones de Los girasoles, además de cientos de dibujos y de cartas a Theo. Vincent pintó durante apenas una década, de 1880 a 1890, y en ese tiempo hizo más de ochocientos óleos. Muchas semanas terminaba un cuadro al día. Acércate a las telas: en muchas la pintura es tan gruesa que cada pincelada proyecta su pequeña sombra.
Y una historia digna de película: en 2002 unos ladrones subieron al tejado con una escalera, entraron y se llevaron dos cuadros pequeños. Catorce años después, en 2016, la policía italiana los encontró en una casa de la Camorra cerca de Nápoles. Hoy vuelven a estar colgados aquí. Ahora sal a la gran explanada verde que se abre detrás del Rijksmuseum y camina hasta su centro.