Estación Central de Ámsterdam

Why is it significant?

Ponte frente a la fachada de ladrillo rojo, con el agua del puerto a tu espalda, y mira las dos torres: en una hay un reloj, en la otra una esfera que no marca la hora, sino la dirección del viento.

Key Facts

PlaceEstación Central de Ámsterdam
AddressStationsplein, 1012 AB Amsterdam, Netherlands
Geo Coordinates52.37900, 4.89950
Part of WalkÁmsterdam medieval: del puerto al Dam, la ciudad que cambió de fe en una tarde
GeneratedGenerated

Open the walk

Ponte frente a la fachada de ladrillo rojo, con el agua del puerto a tu espalda, y mira las dos torres: en una hay un reloj, en la otra una esfera que no marca la hora, sino la dirección del viento. En una ciudad que vivió del mar durante siglos, saber de dónde soplaba el viento era casi tan importante como saber qué hora era.

La Estación Central se inauguró en 1889 y su arquitecto fue Pierre Cuypers, el mismo que unos años antes había terminado el Rijksmuseum. Cuypers era un católico del sur del país, amante del gótico, y a muchos protestantes de Ámsterdam su estilo les parecía demasiado eclesiástico, casi una catedral para trenes. Pero la crítica más dura fue otra: el edificio levantó un muro entre la ciudad y su puerto. Durante trescientos años, Ámsterdam había mirado al agua... y de pronto se encontró de espaldas a ella.

Lo que no se ve es todavía más asombroso. Toda la estación se apoya sobre tres islas artificiales construidas en el IJ, y bajo ellas hay más de ocho mil pilotes de madera clavados en el barro. Así está construida casi toda la ciudad antigua: sobre un bosque invertido de troncos que llegan hasta una capa de arena firme, muchos metros más abajo. Mientras los pilotes sigan bajo el agua, sin aire, la madera no se pudre.

Hace quinientos años, la ciudad que vas a recorrer cabía en unas pocas calles alrededor de un dique sobre el río Amstel. Era una ciudad católica, de peregrinos y comerciantes de arenque, cerveza y grano, y fue fiel al rey Felipe II mucho más tiempo que sus vecinas. Cuando casi toda Holanda se rebeló contra España en 1572, Ámsterdam siguió del lado del rey durante seis años más. Este paseo cuenta cómo esa ciudad cambió de bando y de fe en 1578, sin una gota de sangre, y qué escondió después en sus desvanes.

Ahora gira hacia el este, cruza con cuidado las vías del tranvía y camina por Prins Hendrikkade, a la orilla del agua. Busca una torre redonda, baja y de ladrillo oscuro que parece haberse quedado sola. Es lo que queda de la muralla medieval.

Nearby stories