Estatua de Spinoza en el Zwanenburgwal

Why is it significant?

Fíjate en el hombre de bronce que se alza junto al canal: delgado, con el pelo largo, envuelto en una capa amplia que parece moverse con el viento. Es Baruch Spinoza, uno de los filósofos más importantes de la historia, y la estatua, del escultor Nicolas Dings, se colocó aquí en 2008.

Key Facts

PlaceEstatua de Spinoza en el Zwanenburgwal
AddressZwanenburgwal, bij Amstel 1, 1011 PN Amsterdam, Netherlands
Geo Coordinates52.36790, 4.89920
Part of WalkÁmsterdam judía: de los sefardíes y Spinoza a la memoria de la Plantage
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Fíjate en el hombre de bronce que se alza junto al canal: delgado, con el pelo largo, envuelto en una capa amplia que parece moverse con el viento. Es Baruch Spinoza, uno de los filósofos más importantes de la historia, y la estatua, del escultor Nicolas Dings, se colocó aquí en 2008. Su capa está decorada con pájaros y flores, como si el mundo entero cupiera en ella.

Spinoza nació en Ámsterdam en 1632, a pocos metros de aquí, en la isla de Vlooienburg, donde hoy se levantan el ayuntamiento y la ópera. Su familia era sefardí, de conversos portugueses que habían vuelto al judaísmo al llegar a esta ciudad. En casa se hablaba portugués; en la escuela de la comunidad estudió hebreo, y en su biblioteca había libros en español, la lengua de la cultura para los sefardíes. El joven Baruch, que en la sinagoga se llamaba también Bento, era brillante y preguntón... demasiado preguntón.

En julio de 1656, con veintitrés años, la comunidad judía portuguesa de Ámsterdam lo expulsó con un herem, una excomunión de una dureza poco común, escrita en portugués. Nunca se ha sabido con certeza qué dijo exactamente, pero sus ideas ya eran escandalosas: que Dios y la naturaleza son la misma cosa, que la Biblia es un libro escrito por hombres, que el alma no es inmortal tal como se enseñaba. Nadie de la comunidad podía hablarle, ni escribirle, ni acercarse a menos de cuatro codos.

Spinoza no se rindió ni se convirtió al cristianismo. Se ganó la vida puliendo lentes para telescopios y microscopios, y escribió en latín una obra que cambió el pensamiento europeo. Murió en La Haya en 1677, con solo cuarenta y cuatro años, y su gran libro, la Ética, se publicó después de su muerte. En el pedestal de la estatua hay una frase suya, en neerlandés: el fin del Estado es la libertad. Un hijo de refugiados, expulsado de su comunidad, convertido en símbolo de la ciudad que lo vio nacer.

Ahora rodea el edificio del ayuntamiento hacia el este, hacia la plaza donde se monta cada día un mercado de pulgas. Esa plaza se levanta sobre la isla donde nació Spinoza.

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